Jorge Miadosqui era apenas un niño cuando se puso al frente de un mostrador en el supermercado de sus padres. En el comercio familiar, ubicado curiosamente en el corazón del departamento San Martín, se vendía todo suelto con una poruña. Así fue como se fue familiarizando con los números, los clientes y los negocios, hasta convertirse en uno de los empresarios más famosos de la provincia.
Antes de crear el imperio del papel en San Juan –es dueño de la cadena de Librerías Integral-, se dedicó primero al rubro de alimentos. Por sus primeras incursiones en el negocio familiar conocía el sector como a la palma de su mano. Llegó a tener fraccionadora de azúcar, de marca propia. Luego dio inicio a la distribuidora de papel, lo que trajo aparejado todo lo referido a la librería. “Para poder vender hay que saber comprar”, reflexionó.
San Martín siempre estuve relacionado con mi vida. Crecí en San Martín hasta los 10 años. También viví en la Avenida Libertador General San Martín y después pasé a ser dirigente de San Martín por 20 años. San Martín siempre estuve relacionado con mi vida. Crecí en San Martín hasta los 10 años. También viví en la Avenida Libertador General San Martín y después pasé a ser dirigente de San Martín por 20 años.
Jorge Miadosqui, el empresario de corazón verdinegro (parte 1)
Al mismo tiempo que se iniciaba en el ambiente empresarial, heredaba de su padre la pasión por la redonda y la gestión deportiva. Su casa de la infancia estaba situada a una cuadra de la bodega Peñaflor, nombre con el que bautizó al club que nació de la fusión del Atlético y Central Norte. Su padre fue el primer presidente de la institución futbolera que llegó a revolucionar el Este sanjuanino.
"Me encantaba el fútbol, al punto que era socio de todos los clubes, de Alianza y Sportivo Desamparados, por ejemplo. Veía e hinchaba por todos, y hasta compraba abonos. Mis tres hijos varones también son fanáticos del fútbol”, señaló.
Al Verdinegro llegó por Juan José Chica para no irse más. En 2004 arrancó su etapa como dirigente, primero como presidente y luego como vice (actualmente preside el club). Fue el primer dirigente que llevó a un equipo sanjuanino a Primera División, tras el ascenso de San Martín en 2007, además de ser el único en trabajar codo a codo con la Selección Argentina Mayor.
“Hoy diría que San Martín ya no es una pasión, sino una adicción. Hicimos gestiones importantes como para llegar a Primera, pasar de ser pobre a rico. Nuestros primeros años en el club fueron terribles; no pagábamos sueldos durante cuatro meses o negociábamos pagar con ticket canasta. Actualmente hay que luchar contra un país donde influye mucho el dólar, el futbolista quiere cobrar en dólar”, expresó Miadosqui.
Según el dirigente y empresario sanjuanino, su doble función la maneja a la perfección, incluso cuando está fuera del país. Como es secretario de selecciones de AFA, ya es normal verlo arriba de un avión: “A mi trabajo le dedico muchísimo tiempo, aunque esté afuera. Trabajo sábados y hasta domingos desde mi casa. Sí puedo decir que lo del club es un manejo distinto al de una empresa, pero tiene mucha relación en cómo comercializas".
Somos una asociación sin fines de lucro, los dirigentes estamos ad honorem. Somos una asociación sin fines de lucro, los dirigentes estamos ad honorem.
Cuenta pendiente
De San Martín son varios los dirigentes deportivos que luego se transformaron en hombres fuertes de la política sanjuanina. Dos de los casos más resonantes del mundo San Martín son los de Jorge Escobar y Juan José Chica. Miadosqui no está en contra de la postura que han tomado algunos dirigentes pero asegura que, en su caso, no lo haría, por más seducción que le pueda provocar un departamento sanjuanino. Si llegase a militar, dejaría el club. “Cuando llegué dije que había que separar política de la dirigencia. Hasta ahora lo ha respetado toda la comisión. Yo, de la única forma que lo haría, es si me dicen que vamos a ascender a San Martín. Acá lo importante es el resultado deportivo. Pero me hubiese gustado ser intendente de Capital, es una asignatura pendiente".
Jorge Miadosqui, el empresario de corazón verdinegro (parte 2)