Cómo organizar un casamiento sin gastar de más

Recortar la lista de invitadas, aprovechar promociones y contratar un menú sencillo son algunos de los tips que se deben tener en cuenta.
jueves, 12 de noviembre de 2015 · 11:20

A la hora de planear y asignar el presupuesto para tu casamiento existen detalles y consejos importantes que se deben tener en cuenta.

Aprovechar promociones. Todos sabemos el alto costo que implica celebrar una boda. Sin embargo, muchas veces estos elevados costos se pueden complementar (ya sea reduciéndolos u obteniendo otros beneficios) con ofertas y promociones. Por ejemplo, sacar una tarjeta de crédito con un programa de beneficios puede ser una buena idea a la hora de pagar bienes y servicios. Ya sea que la misma ofrezca un programa de millas (que podés usar para la luna de miel), puntos o descuentos (por ejemplo, en cadenas de hoteles), una tarjeta con descuentos que brinde cuotas sin interés u otros beneficios es ideal para ahorrar dinero y sacarle el jugo durante la luna de miel.

Recortar la lista de invitados. ¿Sabes cuál es la manera más práctica para reducir los mayores costos en una boda? Recortar tu lista de invitados. Aunque a veces puede ser una tarea difícil, tené en cuenta que en la gran mayoría de los casamientos la mitad (o más) del presupuesto se destina a agasajar, con bebidas y comida, a los invitados. Por ejemplo, si el precio del cubierto es de $300 calculá que con sólo reducir una cantidad de 15 invitados estarías ahorrando $9.000, si tus invitados vienen con su pareja, y $4.500 si vienen solos.

Elegir mesas grandes. Si tenés la posibilidad de elegir el tipo de mesas para tu fiesta, es recomendable optar por mesas más grandes. De esta manera, podrás ahorrar en los gastos de decoración de las mesas (menos centros de mesas, con velas o flores naturales) y mantelería.

Contratar un menú sencillo. Evitá un menú muy elaborado o con varios tiempos, que muchas veces no es necesario y se termina desperdiciando comida. Si ofrecen una buena entrada y un rico plato principal será suficiente para tus invitados. No olvides que también tendrán la torta de bodas o algún postre.

Optar por ambientaciones con materiales reciclados. ¡No tires nada, todo sirve! Los frascos-floreros, por ejemplo, quedan muy lindos con diferentes flores o velas. Son la última tendencia.  Pedile a tus amigas y familiares que junten frascos usados y después los arreglás como más te gusten. También está de moda usar manteles de papel de diferentes colores, algo de súper bajo costo y original.  En cuanto a las flores, aprovechá las que sean de temporada, nada de usar las importadas que son mucho más caras y no necesariamente más lindas. Con imaginación y un poco de ingenio se puede hacer algo canchero y económico.

Elegir temporada baja de casamientos. A la hora de optar la fecha de la boda, tomá en cuenta que existen meses de temporada alta (más caros) y de temporada baja (más baratos). Los meses de temporada alta son: febrero, marzo, abril, mayo, octubre, noviembre y diciembre. Si quieren ahorrar, te recomendamos que casarte en enero, junio, julio, agosto o septiembre.

Contabilizar el personal de servicio. Un gasto que muchas veces resulta inesperado son los viáticos, comidas y otros gastos del personal de servicio. Por eso, es importante que al momento de contratar servicios para tu casamiento te asegures de consultarles a los proveedores si el precio de servicio incluye el transporte y la comida del personal para evitar, por ejemplo, tener que agregar 20 langostas a último momento a tu presupuesto. En caso de que tengas que incluir la comida, seleccioná una opción más accesible (pero igualmente buena) para los mozos y asistentes que trabajarán durante tu fiesta de casamiento. Días antes del evento averiguá la cantidad exacta del personal para poder armar un plan de almuerzo o cena.

Reservar dinero extra para imprevistos. El cálculo para el presupuesto de tu casamiento (sin contar el vestido de la novia y traje del novio, maquillaje, peluquería, etc.) debería adecuarse más o menos a los siguientes parámetros generales: 45-50% destinado para la recepción/fiesta, 10% en flores, 10% en entretenimiento, 12% en foto y video, 5% en invitaciones, 5% en souvenirs y un 8 a 10% en un organizador de bodas. Es fundamental destinar entre un 5 a 10% del valor total del presupuesto para gastos extra como, por ejemplo, imprimir más tarjetas de invitación (o reimprimir las que tengan errores), comprar paraguas para un día de lluvia (los invitados lo agradecerán enormemente) o imprevistos que pueden surgir en el día de la fiesta.

Invitaciones. No hace falta que las invitaciones de tu casamiento sean caras para ser espectaculares. Tené en cuenta que el papel de alta calidad, la tipografía con muchos detalles y la envoltura de los sobres con cinta u otros materiales incrementan el valor de las invitaciones considerablemente. Para reducir los costos, podés elegir el elemento que te parezca más importante (tipografía, tipo de papel, etc.) y optar por otros elementos más simples (sobre, monogramas, etc.) Otra idea para ahorrar aún más en las invitaciones (de impresión y de envío) es crear el sitio personalizado de tu casamiento online como la invitación oficial de tu casamiento. La invitación digital es una tendencia que está creciendo muchísimo en los Estados Unidos y Europa. Se trata de una forma práctica y personal para compartir toda la información sobre tu gran día con todos tus invitados de forma gratuita! Además, tus amigos y seres queridos podrán enterarse de todos los detalles e información que los novios quieran compartir como, por ejemplo, lugar donde se realizará la ceremonia religiosa, civil, la fiesta, dónde se conocieron y mucho más.

Organizar tus prioridades. Planificar los gastos de una boda muchas veces se trata de balancear prioridades. Comenzá a organizar tu presupuesto haciendo una lista de los detalles más importantes tales como el salón, la música, vestido de novia, invitaciones, arreglos florales, decoración y fotógrafo y asígnales un número a cada uno, comenzando por el 1 como el más importante al 3 siendo el menos importante. Invertí tu dinero primero en los elementos que están con el número 1, luego trata de realizar recortes mínimos en los número 2 y realizá recortes mayores en todos los 3. ¡Recordá que no todo puede entrar en la categoría número 1! Por ejemplo, si invertís gran parte del dinero en la comida y vestimenta, optá por arreglos con flores de la estación en vez de aquellas costosas orquídeas que deseabas.
 
Fuente: Entre Mujeres.Clarín

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