La denuncia, efectuada por Gema Casas y Felipe Táñez plantea que, en la fiesta desarrollada en noviembre pasado, habrían trabajado personas que no estaban habilitadas para tal actividad. Desde el municipio niegan haber contratado una empresa de seguridad y explicaron que la seguridad del evento estuvo garantizada por la Policía y Bomberos de la Policía.