Llegó un momento en el Penal de Chimbas en que se trató por todos los medios que Patricia Astorga no tuviera contacto con los hombres. De estatura mediana, voluptuosas medidas, morocha y de ojos color miel, la convicta siempre fue un problema para sus guardianes, no tan solo por su ferocidad, sino por su alto poder de seducción.
domingo 5 de abril 2026




