Muchos famosos prefieren no hablar de sus dramas personales, tal vez porque piensan que eso puede llegar a afectar sus actividades laborales.
Una figura de El Trece se quebró y confesó su lucha contra una terrible enfermedad
Sin embargo, Majo Martino, la panelista estrella de Carmen Barbieri en “Mañanísima”, no pudo contenerse más y habló de la dura lucha que debió enfrentar contra la enfermedad más temida: el cáncer.
“Esto ya fue hace un año, estaba tranquila en mi casa hablando por teléfono con mi pareja de ese momento. Entonces me toco la mama y siento una bolita chiquitita, pensé que era un quiste. Pero llamé a mi ginecóloga, yo ya me había hecho una mamografía, pero me mandó a hacer una ecografía. Ahí vio algo que me dijo que ‘no era para alarmarse’, pero me recomendó que hagamos una biopsia”, arrancó su relato la periodista.
Y agregó: “Me hice la biopsia. Yo me estaba preparando para la temporada de Carlos Paz, un momento tan lindo. Yo quería hacerme todo antes de viajar y me dijeron que la biopsia tardaba un mes. Entonces me fui a Córdoba y el 31 de diciembre, ya habíamos debutado y teníamos una temporada por delante, recibo el diagnóstico de cáncer de mama".
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La joven diva de El Trece reconoció: “¡No sabés el miedo que yo tenía! No sabía qué hacer. Yo estaba con la familia de mi novio y mi familia en mi casa, y tenía esa bomba en la mano. Hablé con mi ginecóloga, actué rápido y me dijeron que me operaba el 17 de enero. Yo no quería decir nada, estaba muy angustiada y quería poner toda la energía en mí para que no lo levanten los portales. Quería atravesarlo yo y resolverlo”.
Majo reveló: “Conocí a mi cirujano un día antes de operarme. Me operé y después tenía que hacer un tratamiento preventivo. Si lo detectás a tiempo tenés muchas chances de curarte. Tuve que hacer quimioterapia y rayos en marzo”.
Martino confesó que le reveló su problema a Silvina Luna, su mejor amiga: “Cuando le conté a Silvina, me dijo que ella quería acompañarme a hacer una sesión de quimioterapia. Pero yo le dije que no porque había que estar mucho tiempo sentada y a ella le dolía mucho la espalda baja. Pero cuando ya todo había pasado, ella estaba internada y sus amigos fueron a decirle: ‘Majito ya está bien’. A Silvina se le llenaron los ojos de lágrimas”.
En ese punto, Majo no pudo contenerse más y se largó a llorar desconsoladamente.