ver más

domingo 22 de marzo de 2026

Tiempo para Ver

La película que prometía mucho y rinde en el streaming, pero no es más que mucha música y pocas nueces

El film de terror prometía ser una revolución, pero se terminó quedando en los cómodos clichés. Crónica de una sorpresa no esperada.

Por Daiana Kaziura

Prometía ser una bomba, con un director que marca tendencia, el papel principal en manos de un actor súper conocido y bajo el manto del terror, un género que marcó hitos este año. Y sí, terminó sorprendiendo, pero no del modo correcto. Con un arranque prometedor, que da pie a pensar en que vendrá ese toque inesperado propio de su director, el generador de ideas M. Night Shymalan, la película “La trampa” se queda sólo en el intento, está repleta de clichés y no es más que mucha música y pocas nueces.

Estrenada este año en el cine e incorporada hace semanas al streaming a través de la plataforma Max, “La trampa” rápidamente se ubicó entre las más vistas, una categoría que ha mantenido en el tiempo. Y es que, la enorme expectativa salió incluso de la voz del propio director, quien aseguró que para crearla se había inspirado en la pregunta: "¿Qué pasaría si ‘El silencio de los inocentes’, -la icónica película de 1991- sucediera en medio de un concierto de Taylor Swift?".

image.png

Sin embargo, al llegar los créditos la sensación no es la mejor y ese planteo resulta por demás ambicioso. Es que la magia se queda en el intento, el resultado es demasiado previsible y ni siquiera la experiencia de su protagonista, el reconocido Josh Hartnett, logra salvar el producto.

La historia sigue a Cooper y su hija adolescente, quienes asisten a un concierto de la estrella pop Lady Raven. En medio de la emoción del momento compartido, el personaje de Harnett (el padre), se da cuenta de que están en el centro de un evento oscuro y siniestro. Y es que, en medio del recital, se topa con agentes federales que buscan a un asesino en serie al que llaman "El Carnicero".

image.png

Hasta aquí, nada extraño. Lo realmente novedoso de la propuesta es que, ya desde el tráiler, se revela que el propio Cooper es el asesino en serie. El planteo resulta súper interesante, teniendo en cuenta que, si desde el inicio se sabe quién es el responsable de los crímenes, se supone que debe haber una trama aún más atrapante de fondo e, incluso, un desenlace sorpresivo. Sin embargo, el resultado termina siendo otro.

Con una estética muy actual, al principio la música en la voz de la coprotagonista e hija del director, Saleka Shyamalan, puede incluso disfrutarse. En este sentido, con coreografías y temas interpretados casi en su totalidad, el film muestra una dinámica que puede compararse con lo que se ve en la exitosa Smile 2, donde las imágenes de escenario y presentaciones fluyen con el resto de la puesta y no llegan a interferir. Aquí, en cambio, la dosis de show es tanta que se transforma en un escoyo, corta la narración y resulta empalagosa hasta se ser completamente innecesaria. Por otra parte, las idas y vueltas, siempre dentro del mismo circuito, resultan aburridas.

image.png

Más allá de eso, es la última parte del film la que se vuelve realmente inverosímil. Y no se trata de una cuestión propia de la ficción, con monstruos o fantasmas, sino de giros demasiado comunes o exagerados, que pretenden poder ser parte de la realidad, pero que terminan siendo infantiles. De ese modo, el film entra una vorágine de finales, uno detrás de otros, que luchan para ver cuál es menos creíble.

Si bien este recurso de la sumatoria de conclusiones que van cada vez más allá es común en la obra del Shyamalan, algo que habitualmente maneja con si fuera una obra maestra; lo negativo en “La trampa” es que cada una de ellas se presenta de modo estereotipado y sinsentido, pudiendo incluso ser parte de una mala película de los ’90. Definitivamente, no valen la pena.

El trailer de "La trampa"

Embed - La Trampa | Tráiler Oficial | Subtitulado

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar