El atrapante final de Entre Caníbales

La ficción de Juan José Campanella concluyó con Ariana (Natalia Oreiro) encontrando paz, pero lejos de Agustín (Benjamín Vicuña) y cerca de Valmora (Joaquín Furriel).
miércoles, 16 de septiembre de 2015 · 07:46
La sed justicia a cualquier precio y los prejuicios casi se transforman en venganza ciega y una traición a la causa que Ariana, el personaje de Natalia Oreiro, enarboló en Entre Caníbales. La heroína, que a lo largo de la ficción producida por Juan José Campanella tuvo un constante dilema moral por la naturaleza de sus acciones, logró su cometido de la forma menos pensada.

Es que al principio de la historia el intendente Valmora (Joaquín Furriel) por sus malos modales y desmedidas ambiciones políticas daba el perfil de un hombre sin límites, por tanto partícipe de la violación que la protagonista había sufrido dos décadas atrás, episodio en el que resultó asesinada su mejor amiga.

Nada hacía suponer que el irrefrenable criminal sería el pulcro, honesto y formado Agustín (Benjamín Vicuña), a quien Ariana consideraba el hombre de su vida.

Así, en el capítulo final Lessin (Mario Alarcón), el único confidente de Ariana, extorsiona a Agustín para que confiese todos sus delitos. La provocación del juez acorraló al abogado de forma tal que consiguió que lo asesinara, ya que el plan era que pague por algún crimen dado que las causas por violación estaban prescriptas.

Entonces, Ariana pudo hallar la paz y justicia tan ansiada, de la forma menos pensada. Es decir, con la ayuda inesperada del rudimentario Valmora y contra el sofisticado Agustín. Como en la vida real, las apariencias engañaron al más sagaz y los buenos no eran tan benévolos y los malos tampoco tan malvados, ya que todos cambiaron con el paso del tiempo, para bien o para mal.

 

Fuente: Ciudad.com

Comentarios