La provincia sigue dando que hablar con la movida cultural que vive en los últimos años. Hace nada la bajó la persiana a la segunda edición de Unasur Cine 2013 y desde el pasado martes y hasta mañana saboreará de las mieles artísticas del Festival Internacional de Teatro de San Juan.
Los campeones uruguayos de murga, en San Juan
Esta agrupación artística, que reúne a 18 personas, entre actores, músicos, sonidista, utilero, manager y director, compartirá con los sanjuaninos el mismo espectáculo que les permitió ganar el último Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavaleras del Uruguay y un plus que está dirigido a decodificar al léxico argentino las frases nacidas en el pueblo charrúa.
La gente se va a encontrar con un espectáculo cargado de ritmo uruguayo, salpicado con el característico humor irónico que caracteriza a la murga y que surge del día a día del ciudadano común y también dirige parte de su crítica al sector que gobierna”, comentó Marcelo Pallarés, uno de los integrantes de Asaltantes con más de 21 años de experiencia en el mundo, quien se mostró “muy contento por la cantidad de murgas de estilo uruguayas que hay repartidas por el interior del país. Me llena de orgullo saber que antes exportábamos artistas y ahora también un género”.
La murga nació en 1928 y lo largo de su historia tuvo años de ausencia. En este 2013 vivió un nuevo renacer gracias al apoyo de los reconocidos futbolistas Álvaro ‘Chino’ Recoba y Antonio ‘Tony’ Pacheco.
Data
Fecha: Domingo 29 de septiembre.
Hora: 22.30 horas.
Lugar: Plaza Hipólito Yrigoyen.
Entrada libre y gratuita.
Asaltantes con patente
Intérpretes: Martín Angiolini, Gonzalo Imbert, Juan Méndez, Marcelo Pallarés, Maximiliano Pérez, Álvaro Imbert, Claudio Ghisio, Fernando Laforia, Pablo Aguirrzabal, Nicolás Grandal y Agustín Amuedo.
Percusionistas: Matías Castro, Walter Arismendi y Matías Guastavino.
Sonidista: Sebastián Hernández.
Utilero: Nicolás Poloni.
Manager: David Canclini.
Dirección: Pablo Riquero.
Sinopsis del espectáculo
Tres generaciones de hombres (hijo-padre-abuelo) se vinculan mediante simples conflictos cotidianos. Cada conflicto abre paso a un cuadro musical de humor colectivo. Así, durante el show el coro será una tribu de deliverys que interpela a la sociedad hipócrita que los odia; un grupo de padres tratando de lidiar inútilmente con la responsabilidad de criar un hijo, o una tropa de progresistas que añora el pasado más progre y discute acerca de su condición.