zodiaco

Cómo es cada uno de los 12 signos del zodiaco en el Sol, la Luna y el Ascendente

Nuestra personalidad, emociones y destino están determinados por los signos y su ubicación en la Carta Natal.
viernes, 31 de julio de 2020 · 07:03

Asociar una Carta Natal a una partitura musical permite entender nuestra vida como un complejo ritmo que debemos aprender a bailar pasando por intensos ensayos y fuertes caídas. Percibir la música de nuestro mapa natal nos ayuda a aceptarnos como seres con tonos y acordes contradictorios que debemos aprender a interpretar con la mayor creatividad posible.

La Astrología nos permite tomar conciencia de la complejidad de los ritmos personales. En este sentido, la Astrología no obliga a vivir una vida “ideal o perfecta” sino a volvernos consientes de nuestras herramientas para descubrirnos y reinventarnos ante las complejidades de cada vida.

Todos sabemos cuál es nuestro signo zodiacal -que es donde estaba el Sol al nacer- pero la Carta Natal nos muestra que somos la combinación de varios tonos astrológicos.

Un ritmo zodiacal importante es el del signo Ascendente -hay que saber hora y lugar de nacimiento para conocer el Ascendente pues es el signo que aparecía en el horizonte del Este al nacer-. Este sugiere qué cualidades debemos aprender y desarrollar en nuestro destino.

Otro tono fundamental es el del signo de la Luna, que cambia cada dos días y medio. La Luna es el cuerpo más cercano a la Tierra y por eso también es el signo más próximo a nuestra psiquis. Las cualidades del signo lunar nos dieron protección en la infancia y las necesitamos luego para sentirnos a resguardo en la vida adulta.

Como se activa cada signo según sea el signo de la Luna, del Sol o del Ascendente

Aries

Luna. Tener Luna en Aries simboliza que uno necesita velocidad en sus decisiones y siempre sentirse independiente - como se sintió en la infancia - para calmarse cuando esta inseguro o angustiado de grande.

Sol. Ser de Aries -tener el Sol en Aires-, sugiere que uno es naturalmente rápido e independiente y que sabe cómo expresarse de manera autónoma y asumir riesgos en situaciones donde otros no se atreven.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Aries, el destino invita a -aunque se intente postergar- accionar, a arriesgarse a ser cada vez más independiente, liderando proyectos que impliquen autonomía y genuina vitalidad.

Tauro

Luna. Tener Luna en Tauro simboliza que uno necesita darse tiempo y detenerse a sentirse, aunque eso implique poner pausa al acelere del entorno para lograr observar y entender las propias emociones. Tal como fue su familia, en donde se buscaba cuidar y no exponerse para lograr seguridad emocional y económica.

Sol. Ser de Tauro -tener el Sol en Tauro-, simboliza que uno es naturalmente observador e insistente y que sabe cómo expresarse respetando sus propios tiempos y necesidades más allá de presiones externas.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Tauro, el destino invita -aunque uno se resista e intente acelerar los tiempos- a aprender a ir más despacio para poder discriminar lo que en verdad desea desarrollando perseverancia y paciencia. La vida propone aprender a observar los ciclos de la naturaleza y los procesos de las cosas del mundo para volverse un potente generador de recursos.

Géminis

Luna. Tener Luna en Géminis simboliza que uno necesita la palabra y la lógica racional para sentirse seguro. Cuanto más se habla más se calma, tal como lo hicieron en su infancia donde todo era explicado.

Sol. Ser de Géminis -tener el Sol en Géminis- sugiere que uno es naturalmente vinculante y sociable, y que se expresa con modos cercanos, livianos y accesibles.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Géminis el destino invita -aunque uno intente quedarse quieto y cómodo- a siempre aprender a vincularse, a moverse, a cambiar de ideas y desarrollar capacidad de escucha para poder negociar y alcanzar acuerdos con aquellos que piensan distinto.

Cáncer

Luna. Tener Luna en Cáncer simboliza que uno necesita excesiva seguridad familiar y lazos cercanos y sólidos para poder sentirse seguro, tal como se percibió la intensa cercanía y demanda familiar en la infancia.

Sol. Ser de Cáncer -tener el Sol en Cáncer- simboliza que uno es naturalmente sensible, tierno y familiero. Y que sabe expresarse con naturalidad con modos cercanos y cálidos que hacen sentirse querido y reconocido a su entorno.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Cáncer, el destino invita -aunque se intente racionalizar y enfriarse- a reconocer sus profundos sentimientos y su escondida ternura para volverse amoroso cuidador de su propias emociones y de las de su entorno.

Leo

Luna. Tener Luna en Leo simboliza que uno necesita llamar la atención y ser el centro de la familia y amigos tal como lo fue en su infancia para sentirse seguro en la vida adulta.

Sol. Ser de Leo -tener el Sol en Leo- sugiere que uno es expresivo y llamativo y que se expresa naturalmente con un estilo genuino, alegre y llamativo.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Leo, el destino invita -aunque se intente quedar bien y hacer lo que otros dicen- a confiar en la genuina expresión y a mostrarse tal cual uno es en proyecto artísticos originales y creativos mas allá de la aprobación de la familia y del entorno.

Virgo

Luna. Tener Luna en Virgo simboliza que uno necesita sentirse útil y laborioso, porque cuanto más meticuloso y eficiente era de niño, más se sentía querido y aprobado y por eso repite ese rol de grande.

Sol. Ser de Virgo -tener el Sol en Virgo- sugiere que uno es naturalmente observador y analítico, y que naturalmente sabe cómo ser eficiente y servicial.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Virgo, el destino invita -aunque se intente imponer el propio estilo- a detenerse a observar cual es el verdadero lugar a ocupar (más allá de ambiciones personales)para volverse herramienta fundamental que sabe cómo mejorar cualquier proyecto y volverse cada vez más eficiente y realista.

Libra

Luna. Tener Luna en Libra simboliza que uno necesita agradar y pacificar a su entorno. Muchas veces a costa de los propios deseos, porque suele callar sus enojos para calmar al resto tal como le pedían que hiciera en su infancia.

Sol. Ser de Libra -tener el Sol en Libra- sugiere que uno es naturalmente conciliador y seductor pues se expresa naturalmente con un estilo amoroso y complementario.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Libra, el destino invita -aunque uno intente asilarse y seguir el propio plan de vida- a descubrir que cuando se deja acompañar la vida se vuelve más potente. Y que cuando sabe incluir opiniones, su destino alcanza acuerdos pacificadores que mejoran y enriquecen la propia vida.

Escorpio

Luna. Tener Luna en Escorpio simboliza que uno necesita el conflicto y la intensidad para sentirse seguro ya que en la infancia la familia estaba atravesada por sufrimientos y complicaciones. Por eso tienden a desconfiar de la paz y la calma en la vida adulta.

Sol. Ser de Escorpio -tener el Sol en Escorpio- sugiere que uno es naturalmente intenso, potente y complejo pues se expresa con un estilo desafiante y provocador.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Escorpio, el destino invita -aunque uno intente pacificar y minimizar conflicto- a aceptar las propuestas de intensidad que trae la vida porque allí se descubre toda su potencia y capacidad sanadora antes desconocida.

Sagitario

Luna. Tener Luna en Sagitario simboliza que uno necesita ser siempre optimista y andar por la vida entusiasmado a costa, muchas veces, de negar el dolor para poder sentirse seguro en esa alegría que tanto se valoraba en su familia de origen.

Sol. Ser de Sagitario -tener el Sol en Sagitario- sugiere que uno es naturalmente alegre y confiado, y que se expresa siempre mostrando la salida positiva de cualquier situación.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Sagitario, el destino invita -aunque se intente quedar pegado al sufrimiento- a salir adelante con respuestas resolutivas para volverse habilitador y guía, incluso cuando el resto se da por vencido.

Capricornio

Luna. Tener Luna en Capricornio simboliza que uno necesita la soledad y valerse por sí mismo para sentirse seguro, ya que desde chico le enseñaron a ser austero y por eso se siente tranquilo cuando de adulto logra arreglarse con poco y no pedir ayuda.

Sol. Ser de Capricornio -tener el Sol en Capricornio- sugiere que uno es naturalmente trabajador, eficiente y responsable, y que se expresa desde la sensatez y realismo.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Capricornio, el destino invita -aunque se intente negar responsabilidades- a ocuparse de las cosas del mundo volviéndose cada vez más realista, sostenedor y trabajador.

Acuario

Luna. Tener Luna en Acuario simboliza que uno necesita libertad y espacio emocional para sentirse seguro. De chico se sintió el raro de la familia y por eso de grande suele buscar diferenciarse y no encajar con lo que dicen o hacen los demás.

Sol. Ser de Acuario -tener el Sol en Acuario- sugiere que uno es naturalmente libre, raro y creativo, y que se expresa naturalmente con un estilo vanguardista y revolucionario.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Acuario, el destino invita -aunque se intente ser normal y encajar en la sociedad- a habilitar la propia diferencia y animarse a expresar su mirada original y vanguardista para generar creatividad futurista en sus proyectos y plena libertad en sus relaciones.

Piscis

Luna. Tener Luna en Piscis simboliza que uno necesita vivir en un mundo emocional atravesado por hechizos y fantasías, y se refugia en una percepción de que todo le será solucionado mágicamente para sentirse seguro tal como lo necesito hacer en su infancia.

Sol. Ser de Piscis -tener el Sol en Piscis- sugiere que uno es naturalmente hipersensible e intuitivo y que se expresa con un estilo empático y resonante.

Ascendente. Si uno es Ascendente en Piscis, el destino invita a -aunque uno intente enfriase y tomar distancia- a reconocer su particular percepción y resonancia con el entorno para volverse cada vez más amoroso y compasivo.

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