En la madrugada de este jueves, Mario Terán falleció en un hospital de Santa Cruz, en la “media luna blanca” boliviana, a los 80 años.
Murió Mario Terán, el militar que fusiló al Che Guevara en Bolivia
El nombre, y su vida, pasarían totalmente desapercibidas para la historia, de no haber sido el hombre que ejecutó al Che Guevara, en Bolivia.
La poderosa influencia del Che en sus vidas se evidencia al saber que fue el militar retirado Gary Prado Salmón quien confirmó la muerte de Terán. Prado Salmón había sido quién capturó a Guevara, en el paraje conocido como La Higuera, donde el Che enfrentó a todo un pelotón hasta que se quedó sin balas.
Cincuenta y cinco años después de la ejecución, sus vidas siguen unidas, y uno hace de vocero del fallecimiento del otro.
Los soldados bolivianos atraparon al Che con la colaboración de agentes de la CIA, entre los que se contaban norteamericanos y cubanos anticastristas.
Años después del asesinato, Terán pudo narrar la escena que ocurrió el 9 de octubre de 1967: “Fue el peor momento de mi vida. Vi al Che grande, muy grande, enorme. Sus ojos brillaban intensamente. Sentía que se echaba encima y cuando me miró fijamente, me dio un mareo. Pensé que con un movimiento rápido el Che podría quitarme el arma. ¡´Póngase sereno -me dijo- y apunte bien! íVa a matar a un hombre!’ Entonces di un paso atrás, hacia el umbral de la puerta, cerré los ojos y disparé'.
La responsabilidad del homicidio fue asumida por el presidente boliviano René Barrientos, y tanto Prado salmón como otros participantes del operativo apuntaron, en distintos momentos, que Terán actuó “en cumplimiento de la orden de un superior, sin despedidas, sin discursos”.
Durante mucho tiempo, por la presión que sentía al haber asesinado a uno de los íconos revolucionarios más importantes de la historia moderna, negó haber sido el responsable del hecho, aludiendo que en el ejército boliviano había muchos Mario Terán. Pero la autoría del crimen fue confirmada por el Instituto de Investigación Histórica Militar de Bolivia.