Envalentonado por la concurrencia de ayer en sus actos celebrando el Día de la Independencia del Brasil, desde donde cargó contra el Supremo Tribunal de Justicia de aquel país, el presidente Jair bolsonaro realizó alarmantes declaraciones: “Sólo Dios puede sacarme de la presidencia. Sólo la dejaré muerto o arrestado”.
¿Las urnas bien guardadas? Bolsonaro dice que solo Dios lo sacará de la presidencia
Si bien no llegó a los 2 millones de personas que esperaba (estuvo bien lejos, para la propia policía no se superaron las 125.000 personas) la cantidad de asistentes parece haber confirmado a Bolsonaro en su rumbo., pese a advertir que no abandonaría el poder por la vía legal, insistió en su respeto a la constitución.
En el párrafo que el dedicó a uno de los integrantes del máximo tribunal de justicia brasilero fue contundente respecto de su decisión de no acatar más sus fallos. “Fuera, Alexandre de Moraes. Deja de ser un canalla. Dejen de oprimir al pueblo brasileño, dejen de censurar a su pueblo. Les digo a los canallas que nunca me arrestarán. Debemos, porque hablo en su nombre, determinar que todos los presos políticos sean puestos en libertad. Alexandre de Moraes, este presidente ya no cumplirá sus órdenes. La paciencia de nuestra gente ya se ha agotado.
Salvo sus seguidores, todos los sectores criticaron duramente le discurso del Capitán presidente. El candidato que seguramente triunfará en las elecciones de 2022, Lula da Silva, recriminó que “en lugar de anunciar soluciones para Brasil, Bolsonaro lo que hace en este día es llamar a la gente al enfrentamiento, es llamar a actos contra los poderes de la República, contra la democracia, que nunca respetó”.
Mientras tanto, el titular de la cámara de Diputados, Arthur Lira, presionado por el poder que ostenta el mandatario, en su crítica no habló de la chance de abrir un juicio político pese a lo grave de la situación: "No hay más espacio para el radicalismo y el exceso", apuntó, retórico, y le pidió al pueblo brasileño que “no caiga en la tentación de narrativas fáciles y mesiánicas, que crean falsos enemigos de la nación".
Más osado que el titular de la Cámara baja fue su vicepresidente, Marcelo Ramos, que en sus redes sociales se manifestó a favor de iniciar el juicio político: “No tengo dudas de que cualquier acto de violencia contra el Congreso o el STF que contó con la participación del presidente de la República hará inevitable la apertura del proceso de acusación”.