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domingo 22 de marzo de 2026

Postura

Pekin reaccionó contra Estados Unidos tras el secuestro de un barco petrolero de una empresa china que iba a Venezuela

Las relaciones entre las dos grandes potencias mundiales sumaron otro foco de tensión: el caso Venezuela.

Por Guido Berrini

Pekín ha reaccionado con dureza ante la reciente escalada de tensiones en el Caribe, calificando de ilegales las acciones de Estados Unidos tras la interceptación del petrolero Centuries. Este buque, de bandera panameña pero propiedad de una empresa petrolera con sede en China, fue abordado el pasado sábado en aguas internacionales mientras transportaba crudo venezolano hacia refinerías en el país asiático.

Reacción oficial de China

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, declaró que estas incautaciones violan el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Según el vocero, Pekín se opone firmemente a las sanciones unilaterales que carecen del respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, calificando las maniobras estadounidenses como "actos unilaterales de intimidación" que vulneran la soberanía de otros Estados. China defendió el derecho de Venezuela a desarrollar una cooperación comercial autónoma y mutuamente beneficiosa con otros socios internacionales.

Detalles de la operación estadounidense

La incautación del Centuries es la segunda en menos de dos semanas, tras la captura del buque Skipper, que transportaba petróleo iraní. La operación contra el Centuries incluyó:

Agradecimiento y alerta de Venezuela

El gobierno de Nicolás Maduro, a través de su canciller Yván Gil, expresó su "sincero agradecimiento" a China por su defensa del derecho internacional ante lo que Caracas describe como actos de "piratería" y "robo" de recursos naturales. El mandatario venezolano ha enviado misivas a jefes de Estado de todo el mundo y a la ONU, advirtiendo que esta "escalada de agresiones" amenaza con desestabilizar no solo a la región, sino al sistema internacional en su conjunto.

Consecuencias en el mercado y apoyo internacional

La presión de Washington ha generado un clima de temor en los puertos venezolanos, donde cerca de una docena de buques permanecen a la espera sin atreverse a cargar crudo por miedo a nuevas incautaciones. Mientras tanto, Venezuela ha buscado fortalecer su bloque de apoyo, recibiendo el respaldo de Rusia, país que manifestó su total cooperación para enfrentar el bloqueo naval en el seno del Consejo de Seguridad de la ONU.

Para entender la situación, imaginen que el comercio internacional es una autopista global donde todos los países tienen derecho a circular según reglas acordadas por un comité central (la ONU); en este escenario, las acciones unilaterales de confiscación funcionan como retenes instalados por un conductor que, basándose en sus propias reglas, decide qué mercancías pueden pasar y cuáles debe decomisar, alterando el flujo de todos los demás conductores.

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