Se acerca la hora del comienzo del Cónclave, el miércoles 7, y todo luce más complicado. No hay claros favoritos. El único superpapable de los primeros días, el ex Secretario de Estado, Pietro Parolin, que habría tenido un episodio de presión alta desmentido, no se exhibe y esto aumenta la confusión, porque se le atribuían entre 30 y 40 votos, al menos, y ahora no se sabe si será confirmado como candidato.
A 48 horas del Cónclave, reina la confusión por un "papable" que está desaparecido
El miércoles quedarán aislados del mundo y tendrán que empezar a votar. Una de las figuras que más votos reunía, según las estimaciones, no aparece.
Las opiniones siguen girando en torno al Papa Francisco y su pontificado de reformas, de apoyo a los últimos y a las periferias existenciales del mundo, de donde proviene una buena parte de los nuevos cardenales de países pequeños y pobres todavía desconcertados del clima que los acoge.
Muchos tiran un primer cable: no será elegido un segundo Francisco. El pontífice que venga será progresista, pero más moderado. La cuestión es encontrarlo.
Los cardenales menores de 80 años convocados son 135, el mayor número de la historia, lo que eleva a un difícil número mágico de 89 la mitad más uno necesaria para elegir al nuevo Papa.
Parece evidente que no a menos que las negociaciones bajo cuerda encuentren inmediatamente la vuelta con un candidato ganador, que reúna a un núcleo con buenos números de partida y logre agregar a otros, el panorama luce complejo.