No está a la altura de las clásicas guerras frías San Juan-Mendoza, pero una pizca de eso hay. No es esto -aún- ni las bofetadas (literales) por la promoción industrial, ni los celos cruzados por las fiestas Vendimia-Del Sol, ni los zapateos por algún privilegio político del vecino, ni el histeriqueo antiminero versus la pureza del agua, ni los capítulos tensos entre el Verdinegro y el Tomba con las policías en el medio. Quien quiera ver en el sorpresivo faltazo cruzado de mendocinos en San Juan y sanjuaninos en Mendoza de los últimos meses un regreso a aquellos clásicos roces, alguna razón tendrá.
domingo 5 de abril 2026




