Lo que para muchos sanjuaninos fue solo un nubarrón negro hacia el sur y unas pocas gotas de lluvia que pasaron desapercibidas el lunes pasado al atardecer, se convirtió en una mala noticia para las plantaciones de pistacho en Carpintería y dejó pérdidas importantes en plena etapa previa a la cosecha.
Golpe al "oro verde" de San Juan: el granizo impactó al pistacho, el cultivo estrella
Hubo fuertes pérdidas en plantaciones de pistacho en Carpintería, Pocito. Los reclamos de un histórico productor.
San Juan, principal productora de pistacho del país, volvió a quedar expuesta a los vaivenes del clima. Una fuerte tormenta de granizo registrada el 12 de enero golpeó con dureza la zona de Carpintería y provocó daños significativos en uno de los cultivos con mayor proyección de la provincia. La noticia se conoció recién ahora.
El fenómeno impactó en fincas que llevan años de inversión y planificación, en un cultivo que requiere tiempo para alcanzar su pleno rendimiento. Entre los productores afectados se encuentra Marcelo Ighani, referente histórico del sector, quien detalló el alcance del daño sufrido en su establecimiento.
Pérdidas en plena etapa clave
Según explicó el productor, la tormenta le dejó pérdidas del 30% “por lo menos” de su producción actual. El dato cobra mayor gravedad porque no se trata de un hecho aislado: el año pasado, la misma finca sufrió un daño mucho mayor -del 70%- tras otro evento climático similar.
La reiteración de estos episodios encendió la preocupación en el sector, especialmente cuando el cultivo se encuentra en una fase sensible previa al inicio de la cosecha el mes próximo.
Con la experiencia que le dan décadas en el campo, Ighani advirtió sobre un cambio en el comportamiento del clima. “Hace 30 años que no nos caía granizo, ahora nos ha caído dos años seguidos. Hasta fines de febrero que empieza la cosecha, esperemos que no tengamos mala suerte, pero hay un cambio de clima hace rato en Argentina y en San Juan”, señaló.
La polémica por la defensa antigranizo
Además del daño directo, el productor manifestó su malestar por la falta de herramientas para proteger los cultivos. Al referirse a la imposibilidad de implementar sistemas activos de defensa contra el granizo —como los cañones rompetormentas— fue contundente: “Yo sinceramente quiero poner bombas, pero han sacado una ley que no podemos hacerlo. Siempre tenemos alguien que pone piedra en el camino”, lamentó el productor.
La referencia apunta a la normativa sancionada el año pasado, que prohíbe el uso de estos dispositivos en la provincia. Para los productores, la medida limita la capacidad de respuesta frente a tormentas cada vez más frecuentes y severas en los cultivos.
Más allá de la coyuntura, Ighani insistió en la necesidad de implementar una estrategia común para el desarrollo del sector. “Yo estoy planteando que tanto los empresarios, los ingenieros y el INTA, que trabajemos juntos para lograr las cosas que queremos hacer en San Juan, no que trabajemos cada uno individualmente, eso nos va a atrasar y no vamos a estar unidos para lograr cosas interesantes”, expresó.
El golpe del granizo llega en un momento particular para el pistacho sanjuanino. Mientras el contexto internacional abre oportunidades comerciales por la caída de la producción iraní, a nivel local los productores enfrentan riesgos climáticos crecientes.
Cultivo estrella en San Juan
Hoy San Juan concentra más del 60% de la producción nacional de pistacho, con unas 6.000 hectáreas cultivadas y un fuerte potencial de expansión. Sin embargo, episodios como el ocurrido en Carpintería vuelven a poner en agenda la necesidad de reforzar las políticas de prevención y acompañamiento para resguardar uno de los cultivos estratégicos de la provincia.
Por estas horas, los productores afectados avanzan con las denuncias ante el Ministerio de Producción, con cautela sobre el alcance de la asistencia.
Desde la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Agroindustria se informó que están evaluando los daños ocasionados por inclemencias climáticas registrados en Pocito como en Santa Lucia, y que afectaron cultivos de pistacho y vid. La meta es brindar asistencia a los productores damnificados.