Noticia de impacto para el comercio de San Juan. La histórica Librería Divina Misericordia, un referente en la ciudad para los fieles católicos, cerró sus puertas el último viernes y después de 32 años y 241 días de labor. Fundada con la misión de proporcionar recursos para la formación religiosa, la tienda ubicada en Santa Fe antes de Sarmiento dejó una huella profunda en quienes buscaron acercarse a la espiritualidad a través de la lectura.
Cerró un histórico negocio de San Juan, tras más de 32 años de trabajo
El local anunció el fin de sus actividades a través de las redes sociales. “Les agradezco profundamente a todos mis clientes y amigos”, dijeron los responsables.
El cierre de este espacio es el fin de una etapa para su dueño y fundador, quien, con palabras llenas de emoción y reflexión, expresó su agradecimiento a todos los que lo acompañaron en este proyecto. "Hace ya casi 10 años que vengo intentando que las distintas comunidades parroquiales puedan tener su propia librería y santería. A pesar de ofrecer productos a precios accesibles, no hubo casi nadie que se arriesgara por Dios", comentó el propietario, quien se mostró agradecido por los años de dedicación.
Con un enfoque en la formación continua a través de la lectura de textos sagrados, Librería Divina Misericordia fue más que un espacio comercial; fue un lugar de encuentro y reflexión para todos aquellos interesados en profundizar su conocimiento de la fe católica. En su mensaje de despedida, el fundador enfatizó la importancia de la educación religiosa, advirtiendo que “ser católico es algo completamente diferente a ser católico practicante”, destacando que la verdadera formación solo se logra mediante la lectura e investigación de las enseñanzas sagradas.
A lo largo de los años, la librería ofreció una amplia variedad de libros espirituales, muchos de los cuales no se encuentran fácilmente en internet, como la Biblia y otros textos que ayudan a interpretar el mensaje divino. El cierre de este espacio deja un vacío en la comunidad, que lamenta la pérdida de un lugar que fomentaba el crecimiento espiritual y el compromiso con la fe.
"Les agradezco profundamente a todos mis clientes y amigos la oportunidad de acompañarlos en este camino a través de estos 32 casi 33 años de servicio", concluyó el dueño de la librería, mientras anunciaba su adiós con un sentido agradecimiento hacia quienes confiaron en su labor.