En Rawson, los sabores tradicionales del cerdo dejaron de ser un secreto de familia para convertirse en un recorrido gastronómico que une historia, oficio y comunidad. La Ruta del Chacinado, impulsada por el municipio, invita a vecinos y visitantes a conocer de cerca a los productores locales, sus técnicas artesanales y los embutidos que se han transmitido de generación en generación.
Así es por dentro la Ruta del Chacinado, las delicias más solicitadas de Rawson y los precios
Lo que comenzó como una propuesta estacional vinculada a la Fiesta del Carneo Español, hoy se transforma en un proyecto de todo el año. La palabra de los productores, cuáles son las especialidades de cada casa y la variedad de los alimentos.
Lo que comenzó como una propuesta estacional vinculada a la Fiesta del Carneo Español, hoy se transforma en un proyecto de todo el año, que busca acercar la tradición rawsina a la mesa de cada hogar. Desde chorizos y morcillas hasta jamones y salames, cada producto refleja la pasión de quienes los elaboran y el cuidado en cada detalle, desde la selección de la carne hasta el curado final.
Además de ofrecer sabores únicos, la ruta permite a los consumidores descubrir historias de vida. Familias que mantienen un legado, productores que innovan sin perder la esencia y locales que abren sus puertas para compartir su oficio. En un recorrido que combina cultura, gastronomía y economía local, la ruta se consolida como un punto de encuentro entre tradición y comunidad, donde cada producto cuenta su propia historia.
Con este panorama, los visitantes pueden recorrer la ruta, probar y elegir entre las especialidades de cada casa, conocer los precios estimativos de los productos y entender cómo se gestiona este proyecto municipal que busca potenciar a los productores de Rawson.
Cuáles son las especialidades de las casas
En Mini Súper Manolo, en el Barrio Procesa Sarmiento, Manolo Aguilar ofrece chorizos, morcillas, costillas, salame, panceta arrollada, jamón, bondiola y algunas variedades con sorpresa para los clientes. Su jamón, elaborado siguiendo la tradición familiar, es la especialidad más buscada, y cada compra incluye un porta-jamón como detalle de la casa.
En Cantoni Chacinados y Carnes, los hermanos Eduardo y Alejandro producen chorizo, morcilla, salame tradicional y con avellanas, sobrasada mallorquina, mortadela con pistacho y jamón crudo y cocido. Con 75 años de tradición, también destacan innovaciones como el chorizo de pollo, pensado para quienes buscan opciones más saludables. Su objetivo es que los visitantes conozcan y degusten cada producto, desde los embutidos clásicos hasta las novedades gourmet, indicaron.
El Sótano, en las calles Cano y Abraham Tapia, ofrece los tradicionales de la provincia, sumando bolsones económicos de 5 kilos que combinan chorizo, morcilla, milanesa y carne magra para empanadas. También cuentan con ofertas de milanesa de cerdo y cortes magros, pensados para que los consumidores puedan acceder a productos de calidad a precios accesibles.
Juan Paulo Artés, en el Barrio Amecom, destaca que los productos más vendidos son chorizo, morcilla, salame y jamón, especialmente durante la temporada de fiestas, consolidando la demanda de los clásicos rawsinos.
Cuánto cuestan las delicias rawsinas
Los precios estimados en la Ruta del Chacinado permiten a los visitantes planificar sus compras:
- Chorizos: alrededor de $8.000 y $10.000 el kilo.
- Jamón crudo: entre $15.000 y $18.000 el kilo.
- Salames y otros embutidos: según variedad, pueden costar desde $8.000 a $11.000 el kilo.
- Milanesa de cerdo: alrededor de $4.800 el kilo.
Estos valores son estimativos y reflejan la variedad y el alcance de la ruta para todos los públicos, ofreciendo alternativas tanto para consumo diario como para celebraciones especiales.
El proyecto municipal
La Ruta del Chacinado es un proyecto de desarrollo económico, cultural y turístico. Impulsada por la Municipalidad de Rawson, que puso primera a principios de septiembre. Busca que los productores puedan trabajar todo el año, generando continuidad en las ventas y fortaleciendo la identidad local.
El proyecto incluye actividades de promoción, degustaciones y sorteos, además de potenciar la interacción directa entre productores y consumidores. Los comerciantes destacan que la ruta no solo impulsa la venta de productos, sino que también permite mostrar la tradición, la historia y la dedicación que hay detrás de cada embutido.