El sector turístico sufrió una nueva pérdida en Iglesia. Ahora cerró una tradicional posada del departamento. Se trata de Posta Huayra, alojamiento que contaba con ocho habitaciones con baño privada y una vista privilegiada al dique Cuesta del Viento. Con este nuevo cierre, en el 2021 suman cuatro los emprendimientos turísticos que debieron bajar las persianas en el departamento del norte.
Otro emprendimiento turístico cerró en Iglesia: con Posta Huayra ya suman 4 en el año
El sábado 7 de agosto fue el último día que abrió sus puertas la posada. Si algo caracterizaba a Posta Huayra es que cada habitación estaba diseñada y pensada con un concepto diferente a la otra. Estaba ubicada en Rodeo y tenía una cocina con platos caseros que era destacada por todos los huéspedes que pasaban por allí. El hostal era atendido por sus propios dueños.
Comerciantes del departamento contaron a Tiempo de San Juan que se vivió con mucha tristeza el cierre. Es que Posta Huayra se suma a otros tres emprendimientos turísticos que cerraron en el último año en Iglesia. Si bien hubo intenciones de vender el hospedaje, no hubo suerte.
Los otros
El restaurante de la Finca El Martillo era cita obligada para todos aquellos que viajaban al departamento del norte. Allí, se podía comer un plato clásico, que los hizo conocidos dentro y fuera de las fronteras provinciales. Es el caso del pejerrey, que lo cocinaban de una manera especial. Se servía con verduras de la propia huerta de la finca. Debido al cierre total por la pandemia, el restó tuvo que cerrar. La Finca continúa abierta, atendida por la familia Meglioli, una familia dedicada al turismo desde hace años.
También cerró sus puertas el parador La Morada, ubicado cerca del dique Cuesta del Viento. Este era un punto clave para todos los viajeros que llegaban al departamento con ganas de hacer kitesurf y windsurf en el espejo de agua. Tras meses de inactividad, el parador cerró sus puertas. Ahora el espacio que ocupaba fue alquilado por la empresa minera Josemaría Resources.
Finalmente cerró el hotel Termas de Pismanta, gerenciado por una cooperativa. En marzo cerró definitivamente y ahora tiene las llaves el Gobierno de la Provincia. La intención es licitarlo, para que algún grupo inversor se haga cargo de gerenciarlo.
El hotel Termas Pismanta pasó por varias administraciones de concesionarias conflictivas hasta que en el año 2000 sus empleados tomaron la decisión de pelear por la empresa y recuperarla. En el año 2006 durante la gestión del entonces gobernador José Luis Gioja decidió adjudicar la concesión a la cooperativa Cacique Pismanta y se transformó en un emblema de empresa recuperada en la provincia. Ese acuerdo vencería en el año 2026 aunque habrá que ver si antes no surgen modificaciones de acuerdo a los problemas que surgieron con los cooperativistas.