Dos jóvenes emprendedoras, de 24 y 32 años, comenzaron a producir lechuga con el sistema hidropónico, el que implica el desarrollo de la planta con agua y nutrientes (sin la necesidad de suelo). La idea comenzó como un trabajo de tesis y ahora están a punto de recibir un Fondo Semilla de $250.000 para comprar tecnología y seguir creciendo.
Eugenia y Victoria Molinelli, recibieron ayuda en el camino, primero de un técnico de INTA, y después de la Agencia de Desarrollo Económico de Rawson (ADER) que es parte de la red nacional de incubadoras de empresas.
“En San Juan no había ningún productor activo en este sistema para sumarme como practicante para la tesis de mi carrera, Técnico Superior en Gestión Agropecuaria, entonces era empezar de cero. Mi prima Victoria es Ingeniera Agrónoma y con ella estamos haciendo el proyecto, ella tiene un terreno en Albardón, en La Cañada, y también una estructura invernal que me permitía instalar toda la tecnología necesaria”, contó Eugenia sobre el origen.
Empezaron a realizar los primeros ensayos el año pasado con el sistema hidropónico flotante con la siembra de lechuga mantecosa, con resultados excelentes.

Las ventajas son varias: cultivar con este sistema es más productivo y por lo tanto más rentable, mientras con la siembra tradicional a campo abierto en la misma superficie se obtienen 28 plantas, con el sistema hidropónico obtienen 170 plantas. En la cama hidropónica se pueden acumular plantas una al lado de la otra porque no compiten entre ellas.
Con este sistema, no es necesario el agregado de químicos mientras que en el suelo la planta compite con malezas y el productor debe echar herbicidas para matarlas porque hacerlo a mano es más caro. En el sistema hidropónico la planta está en contacto con el agua y no crecen otras malezas, además está bajo cubierta y menos propensa a las plagas, y si entra alguna es más fácil combatirla, explicó Molinelli.

La planta, con este sistema, se alimenta de agua y nutrientes agregados a ella como nitrógeno, potasio, entre otros. Además está la ventaja de los tiempos: con el sistema hidropónico una siembra de lechuga tarda 20 días en cosecharse, mientras con el sistema tradicional necesita 60 días.
“En ADER nos ayudaron muchísimo para poder seguir produciendo porque necesitábamos capital para mantenernos activas. Estamos muy cerca de obtener el Fondo Semilla y lo vamos a invertir en otro sistema hidropónico en caños de PVC. Hubo una experiencia en San Juan pero la abandonaron y están vendiendo todo. También queremos una nueva estructura invernal, más grande de 150 m2”, señalaron.

Eugenia agregó que el INTA no fomenta este sistema porque en San Juan el recurso hídrico es escaso, pero en realidad con este sistema se consume menos agua que con el sistema tradicional.
Ya hay importantes restaurantes interesados en comprar la producción de las primas Molinelli, como JBG. “Nuestro mercado ideal serían las ferias y restaurantes orgánicos y naturistas porque son productos recomendados para personas con problemas gástricos ya que el producto obtenido es más saludable”.