Los carteles de “En Venta” parecen haberse reproducido significativamente en los frentes de las viviendas de la Ciudad de San Juan. Y si bien no hay estadísticas serias, desde la Cámara de la Construcción e Inmobiliarias de San Juan señalaron que la percepción de más casas en venta es correcta.
Esto, según explicaron, se debe a que surgieron muchas sucesiones: el 70 % de las ofertas corresponden a sucesiones y los herederos no se ponen de acuerdo en el precio, lo que retrasa una venta y el cartel permanece más tiempo del deseado.

“Hay más casas en venta y ves el cartel mucho tiempo, es correcto. Cada 10 viviendas en venta, 7 son por herederos y en esos casos se van a más precio. Generalmente son más de 2 herederos y no se ponen de acuerdo en la cotización de precios. Si les decís ‘vale 3 millones’, ellos dicen ‘pedimos 4 millones’. Eso atrasa una venta”, explicó Mauricio Turell, secretario de la Cámara.
Otra postura en el universo de la oferta es la del que sabe que inmueble está en un buen punto, más comercial, y pone un valor muy superior al de mercado, “especula a más no poder y pone un precio caprichoso”.
La tercera variante de la oferta es la menos común y es el que tienen verdadero interés en vender el inmueble. Pone un precio justo, pone el cartel y vende muy rápido, en 6 meses o menos.

“Siempre ha sido igual en cuento a quienes especulan, este es el movimiento de los últimos años. Soy martillero y trabajo mucho con sucesiones y desde hace 3 años es muy común que pase que estás a punto de vender y uno de ellos dice ‘no’, y la venta se cae. Es difícil, en el peor de los casos llegan a remate porque el abogado quiere cobrar, espera un tiempo prudencial pero si no le pagan embarga por valor de sus honorarios y pide subasta. En esos casos, el que firma por los vendedores es el juez, aunque sea 1 o 30 herederos. Claro que de esta forma no se benefician porque en subasta una propiedad puede venderse hasta 40 % menos de lo que vale y a eso hay que restar el gasto del juicio y del abogado”, explicó Turell.
Respecto a las ventas de viviendas en Capital, este año se agilizaron respecto al 2016. “El año pasado era difícil cerrar, había poca demanda y especulativa. Este año todo fue más práctico, tasabas y a la semana ofrecías un precio razonable y cerrabas en 20 días; mientras que el año pasado podías estar mes y medio sólo para cerrar. Ahora el proceso es más transparente.
En San Juan, a diferencia de Buenos Aires, las transacciones inmobiliarias siguen realizándose en pesos, no en dólares. Los propietarios que ponen precios en dólares son generalmente los que más especulan, pero en todos los casos siempre se termina pagando en pesos.
Los precios de una vivienda en Capital parten de los 2,5 millones de pesos y de ahí para arriba según la ubicación y los m2.
Hoy el fuerte es la demanda de alquileres, de viviendas tipo y departamentos chicos. “Hay mucha demanda, más fuerte que el año pasado, sobre todo de gente joven”.