Cada vez más eligen la Caja de Acción Social (CAS) para tramitar ayudas financieras para gastos personales, arreglar su vivienda o hasta para casos de enfermedad. Es que la mejora en los montos que entregan y las tasas de interés bajísimas, en algunos casos a la mitad de lo que ofrecen bancos o privados, hacen que sean muy tentadores.
Desde hace unos 25 días los montos que presta la institución mejoraron considerablemente. Los créditos personales pasaron de $40.000 a $60.000 y los destinados a refacción de viviendas de $150.000 a $200.000. Además hay una forma de ayuda financiera para personas que deben solventar tratamientos médicos, siempre que tengan costos elevados que la persona no pueda pagar, reciben hasta $20.000 de la CAS.
Todos los créditos y ayudas pueden ser tramitados por empleados estatales dependientes de la provincia. Son de autorización y acreditación inmediata y se entregan alrededor de 70 al día, se pueden tramitar pidiendo un turno por internet y luego presentándose en la oficina de la Caja de Acción Social junto con un garante y el último recibo de sueldo.
Las tasas de interés son del 2.17% mensual para los créditos personales y del 1.65% para los que están destinados para remodelar viviendas. Estos últimos tienen también como característica que no se entregan en dinero, sino en materiales. Los que solicitan estos préstamos deberán llevar un presupuesto con lo que cuestan los materiales y cuando la CAS los aprueba hace el depósito al comercio. Esta metodología es para el 70% del crédito, el resto sí llega a la cuenta del solicitante para que pueda pagar la mano de obra.