Mientras avanza con normalidad la obra para convertir a la Ruta 40 Norte en autopista, con la construcción de puentes y terraplenes, el EPRE está a la espera de la llegada de los cables especiales para la línea de alta tensión de 132 kW que irá soterrada.
La línea iba originalmente por calle Tucumán, pero en mayo de este año, el ministro de Infraestructura, Julio Ortiz Andino, informó que debido a una serie de cuestiones técnicas, se decidió cambiar y soterrar la línea eléctrica.

“Estamos esperando el soterramiento en toda su longitud de línea de 132 kW, en lo que trabaja el EPRE, esa obra está a cargo de la empresa Balatto, y hay una pequeña demora en la provisión de los cables que son importados de Francia, no son los cables de aire, son especiales, están protegidos. Estos cables no se hacen en el país así que tenemos que esperar su fabricación y traslado, estimo unos 90 días de demora. La línea será soterrada desde la subestación Benavidez y Ruta 40”, contó Jorge Deiana, secretario de Obras Públicas.
Este cambio en la obra (pasar de línea aérea a subterránea) trajo demoras hasta que se decidió el soterramiento.

“La diferencia de llevarla por calle Tucumán a línea soterrada es de unos $100 millones aproximadamente. La propuesta inicial tuvo un revés en la audiencia pública en Chimbas y no se aprobó. Pero las objeciones de los vecinos no tenían asidero técnico en cuanto a la salud, tenemos informes de la Organización Mundial de la Salud que señalan que afecta más el campo magnético de los electrodomésticos que el de la línea de alta tensión. De hecho, hay otras líneas de alta tensión que atraviesan barrios en San Juan y en casi todas las provincias”, aseguró el Ingeniero.
Mientras tanto la obra avanza en desde Benavidez hasta Callejón Blanco donde se construyen los puentes y al mismo tiempo se están colocando las ‘escamas’ hasta calle Centenario. “Creo que en febrero queda casi terminado el sector de terraplenes y sus escamas que son paramentos verticales de hormigón armado en forma de cruz ancha sujetos con flejes que contienen un terraplén. Ambos van creciendo a la par”, explicó Deiana.
