Hace cincuenta años, James
Brown cantaba que éste es un mundo de hombres en su tema It’s a Man’s World . A
las mujeres que crean compañías tecnológicas en Estados Unidos puede parecerles
con frecuencia que las cosas no han cambiado mucho en el siglo XXI.
El capital riesgo es la
esencia de cualquier startup y las emprendedoras del sector tecnológico
consiguen recaudar bastante menos fondos que los hombres. Las compañías creadas
por mujeres recibieron de media una financiación de unos $77 millones frente a
los US$100 millones recaudados por hombres, según un análisis de Bloomberg. La
discrepancia es ligeramente peor que la diferencia salarial entre hombres y
mujeres en Estados Unidos: las mujeres ganaron una media de 79 centavos por
cada dólar que ingresaron los hombres, según un informe de la Oficina del Censo
de Estados Unidos en 2015. El estudio de Bloomberg se centró en 2.005 personas
que fundaron empresas nuevas en el sector tecnológico en Estados Unidos entre
2009 y 2015 y que recaudaron US$20 millones como mínimo. De estas solamente
141, o un 7%, fueron mujeres.
La falta de mujeres en el
sector tecnológico y el capital riesgo se ha convertido en un tema álgido en
los últimos años y ha llevado a un examen de conciencia y cambios graduales.
Varias compañías tecnológicas han comenzado a publicar datos demográficos de su
plantilla. Y algunas firmas de capital riesgo están estudiando la forma de
diversificar un sector aún dominado por los hombres de raza blanca.
Además del género de la
persona que fundó la empresa y la cifra recaudada, el estudio de Bloomberg
examinó también el historial de los fundadores (casi un 25% se había graduado
fuera de Estados Unidos, la mayor parte en la India) así como los puntos
geográficos más populares. Y, sí, California sigue siendo el número uno.
La formación, o la ausencia de
ella, también reveló algunas tendencias sorprendentes. Había más fundadores que
abandonaron la universidad o no fueron a ella que fundadores que procedían de
una universidad prestigiosa como Harvard, Stanford o el MIT. Los que
abandonaron los estudios universitarios fundaron más empresas de internet que
cualquier otro tipo de startup tecnológica, con una tasa del 8,9%. Las
compañías emergentes en biotecnología o en el sector farmacéutico representan
una categoría muy distinta. Ninguno de sus fundadores abandonó los estudios
universitarios y más de un 60% tenían un título de doctorado.