El interés que vienen
mostrando hasta ahora los mercados internacionales por hacerse de papeles de
deuda argentina (nacional, provincial o privada) parece haberse tomado un
respiro. La provincia de Salta esperaba colocar ayer un bono en dólares por 350
milllones de dólares a siete años de plazo "si se daban las condiciones” según
dijo el miércoles el gobernador José Manuel Urtubey. Pero ayer las señales que
llegaron de los mercados convencieron a las autoridades salteñas, aconsejados
por los bancos colocadores –Citibank y Deutsche Bank– a pisar el freno.
El jefe de Gabinete
de la Provincia, Carlos Parodi, quien junto al ministro de Hacienda Sebastián
Gomeza, viajó a Londres y Nueva York en busca de inversores, dijo que ayer que
el humor de los mercados financieros no era el mejor y dieron a entender que la
colocación podría esperar unos días hasta poder concretarse. Ayer se decía que
la tasa de corte se ubicaba en el 8%. La semana pasada, la provincia de Buenos
Aires consiguió 500 millones a diez años al 7,7%.
Los mercados
globales, es cierto, se llenaron de dudas por la votación que puede definir, la
semana próxima, si Gran Bretaña permanece o se retira de la Unión Europea.Pero
por otra parte, la Reserva Federal de los Estados Unidos decidió dejar sin
cambios la tasa de interés de referencia, lo que alejó el temor a una suba en
el costo del dinero.
Tal vez la clave para
la postergación de la emisión del bono salteño no sea solo el contexto global,
sino también que los mercados tal vez están algo saturados después de haber
absorbido en apenas dos meses deuda argentina por casi 23.000 millones de
dólares.
En la última semana,
los bonos que emitieron las provincias mostraron un ligero retroceso en su
cotización, lo que elevó sus tasas de rendimiento. En ese marco apareció la
emission de bonos de Salta.
Desde que el gobierno
nacional abrió con una emisiónde 16.500 millones de dólares, otras provincias
se subieron a la tendencia de salir a conseguir fondos en el exterior. Buenos
Aires, Córdoba, Mendoza y Neuquén ya consiguieron en conjunto cerca de 6.000
milllones de dólares. Las empresas privadas hicieron lo propio, con otros 2.000
millones.
Ahora se espera que
otras provincias sumen emisiones en lo que resta del año por no menos de 3.000
millones de dólares. Y muchas empresas privadas se quieren subir a la moda. La
reaparición de la Argentina como emisor fuerte dentro de los países
considerados "emergentes” era esperada por los mercados después de largos años
de ausencia.