El acto se desarrolló en un centro de jubilados de San Telmo y el Presidente estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, el titular de la Anses, Emilio
Basabilbasso, el titular del PAMI, Carlos Regazzoni; la ministra de Desarrollo
Social, Carolina Stanley, entre otros funcionarios.
El jefe de Estado informó sobre el envío al Parlamento de
una "súper ley" que contemplará el pago a los jubilados que tienen
sentencia judicial firme, para aquellos que tienen juicios en trámite y también
ajustará una parte importante de los haberes jubilatorios.
La iniciativa incluye también blanqueo de capitales y
modificaciones impositivas que incluirán al impuesto a las Ganancias y la
restitución de fondos a las provincias, según comentaban en la Casa Rosada.
Estas iniciativas ingresarán al Congreso Nacional el mismo lunes, según
adelantaron ámbito.com fuentes de la Casa Rosada.
Macri no dio muchos detalles de las iniciativas, pero sí
contempla exponer el espíritu que animó a su gobierno a trabajar contra reloj
para intentar contar estas leyes durante este trimestre.
En la Rosada se percibe el entusiasmo ante estas medidas que
- descartan - lograran una plena aceptación. Por ejemplo, el lanzamiento del
blanqueo impositivo junto con la reparación a los haberes de los jubilados no
es casual: "quien se opondrá a que se destinen fondos del blanqueo para
pagar a los abuelos", argumentan no sin razón.
De acuerdo con las cifras del INDEC, los activos de los
argentinos fuera del sistema suman unos 220.000 millones de dólares. En fuentes
oficiales calculan que un blanqueo exitoso rondaría los 60.000 millones de
dólares.
Aunque, cabe indicar que este viernes sólo se conocieron los
grandes capítulos de la iniciativa, ya que la implementación del pago y los
ajustes de haberes que beneficiarán a unos 2 millones de jubilados demandará
una serie de procesos que llevarán tiempo.
Las autoridades anticipan que los pagos se harían
gradualmente, comenzando con los jubilados con más edad, los enfermos y
aquellos que se encuentren en situaciones críticas.
Cabe indicar que según trascendidos, se pagará a cera de un
millón de jubilados entre los que cuentan con sentencia firme (50.000), los que
aún están en trámite (250.000) y también quienes están en condiciones de
iniciar acciones legales pero que aún no lo han hecho (otros 700.000). Se
estima que el gasto total se estima en 250.000 millones de pesos.
Los fondos serían
suministrados por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) que cuenta con
750.000 millones de pesos. Por el momento se descarta la venta de las
participaciones accionarias con que cuenta el fondo. "Si apostamos al
crecimiento de la economía las acciones de las empresas darán más utilidades y
capitalizarán al fondo", explican en el gabinete económico. También se
establecerá la intangibilidad del FGS para evitar que en el futuro se utilicen
dichos fondos para otros destinos como lo hizo el gobierno anterior.
A esta suma de 250.000 millones de pesos habrá que agregar
la que resulte del ajuste de los haberes de unos 2 millones de jubilados. Se
estima que los haberes podrían subir de un promedio de 7.000 a 11.000 pesos
mensuales.
Asimismo se contempla el envío de una iniciativa que
modifique el tema del Impuesto a las Ganancias, Bienes Personales y no se
descartaba modificaciones del sistema de coparticipación.