Tiene 75 años, es porteño y llegó por tercera vez a la
presidencia de la Unión Industrial Argentina (UIA) en abril de 2013, a pedido
de Techint y para separar aguas con el Gobierno Nacional. La primera vez al
frente de la UIA fue en el 2003 y luego en 2009, este último periodo no lo
terminó, renunció debido a problemas
personales.
Se llama Héctor Augusto Méndez, casado con Carmen y padre de
4 hijos. Su rubro es la industria plástica y suena como el comprador más fuerte
de Delphi, la fábrica de mazos de cables para la industria automotriz que está
vendiendo su planta en San Juan.
Vivió en Italia a fines de los ‘60 y, según publicó El
Cronista, su peor momento fue cuando José Alfredo Martínez de Hoz estaba al
frente del Ministerio de Economía, "me fundió”, dijo Méndez.
En el 2005 los socios de Méndez eran una empresa italiana,
Icoplastic, la mayor productora de contenedores de residuos plásticos; y la
brasileña Taurus, fabricante de armas de fuego en el vecino país.
Hoy es propietario de CONARSA, que fabrica contenedores de
plástico, bins, cajones y accesorios. Hace algunos días, Ámbito Financiero
publicó que estaba vendiendo su empresa. El dirigente es dueño desde 1970 de
esta compañía plástica que abastece a diversos sectores y es líder en la
provisión de envases y contenedores en el país. "Estoy en conversaciones para
vender la empresa", había manifestado. Según el mismo medio, la empresa
viene sufriendo la retracción de los mercados agroindustrial y de producción de
residuos sólidos. Además, le afectó la competencia de Chile con precios de
materia prima mucho más barato que los locales.
A pesar de esta complicada situación, es el hombre que suena
fuerte en los pasillos gubernamentales para adquirir la fábrica autopartista
que opera desde el 2013 cuando la compró a Pescarmona. La firma tomó
protagonismo en la provincia por ser una de las empresas que maneja el fondo
buitre Elliot Managment.
En diciembre pasado, Méndez se enfrentó con el gobierno
nacional cuando dijo que Axel Kicillof (Ministro de Economía) "hace
enormes esfuerzos" para responder a las demandas de su cargo, que "es
una enorme responsabilidad y tiene muchas complicaciones", pero que "Le
queda grande el cargo”.