Por Viviana Pastor
El semillero se prepara para hacer nuevos análisis
Instrumentos de última tecnología y nuevas instalaciones para laboratorios permitirán que el Instituto de Investigación y Desarrollo Agroindustrial Hortícola Semillero (INSEMI) de la Provincia pueda realizar en corto plazo análisis de semillas que no se hacían hasta el momento, como: Fitopatología -diagnóstico y control de enfermedades de las plantas-; nematología –análisis de animales multicelulares microscópicos- y análisis molecular.
Gracias a un proyecto financiado por el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP), con 4 millones de dólares, se construyen actualmente los nuevos laboratorios en el predio del INSEMI, en Rivadavia, y se compró el nuevo instrumental.
“El equipamiento está adquirido y se irá colocando a medida que se vayan terminando las obras. Ya se terminó una etapa y otra está comenzando, creemos que a principios del año que viene estará terminado”, dijo Eduardo Burgos, director del INSEMI.
Las obras incluyen laboratorio de marcadores moleculares (PCR), área de amplificación, área de análisis, esterilización y lavado, antecámara, cámara de flujo laminar, laboratorio de fitopatología, oficina, y laboratorio de nematología.
Hasta ahora el instituto realizaba análisis de semillas que sólo certificaba el poder germinativo de las mismas. Pero la creciente demanda de los productores semilleros impulsó el proyecto.
La provincia cuenta con 285 productores semilleros de las zonas rurales de la cuenca del río San Juan, valles cordilleranos de Calingasta, Ullum, Zonda y Tulum; y la cuenca del río Jáchal en los valles de Iglesia y Jáchal. Producen principalmente semillas de cebolla, zapallo, lechuga y zanahoria.
“La provincia es fuerte en la producción de semillas hortícolas, de hecho hay multinacionales produciendo acá por la calidad obtenida en la zona, y de los productores, que tienen amplia experiencia en el tema, lo que los hace muy confiables”, señaló Burgos.
La superficie para la producción de semillas es variable, según el comportamiento del mercado, pero oscila en las 3.000 hectáreas en San Juan.
El INSEMI fue creado en 1984 con el fin de contribuir a la expansión y afianzamiento agroindustrial por medio de la investigación hortícola semillera y el desarrollo de planes de gobierno orientados al fomento y fiscalización de estas actividades productivas. El INSEMI se encuentra acreditado por el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y certifica bajo normas MERCOSUR.
Más calidad
“Vamos a empezar a certificar calidad de los laboratorios para que las semillas se puedan exportar sin problemas, para eso tenemos que ser reconocidos internacionalmente y estamos en camino de lograr normas ISO 17.025, calidad de laboratorios, y la norma internacional para emitir certificados de exportación”, aseguró Burgos.
Guardar para tener
Aunque estaba creado desde hacía varios años, recién en el 2007 comenzó a funcionar la cámara de frío del Banco de Germoplasma, dentro del INSEMI, con su laboratorio específico, que guarda semillas sanjuaninas para el futuro.
La cámara tiene unas 300 variedades distintas de semillas autóctonas y 100 variedades hortícolas. “Vamos recorriendo la provincia, por ejemplo tenemos semillas de zapallo de Las Lagunas, son semillas naturales, no son de híbridos sino de gente que fue haciendo zapallos de esas semillas desde hace años y ese es su valor. Sirven como recurso fitogenético importante”, explicó Burgos.
Las semillas permanecen en la cámara de frío a una temperatura de entre 2º y 3º; cada dos años se las hace germinar, se cosechan y se vuelve a obtener la misma semilla. “Hay devastación de bosques naturales por eso guardamos todas las semillas y tenemos todas las variedades autóctonas de la provincia; es responsabilidad de las provincias el cuidado de sus recursos naturales”, señaló el funcionario.