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miércoles 15 de abril de 2026

Proyecto innovador

Quieren elaborar alconafta con melones

Destinarán los excedentes de producción y las frutas que se pasaron de maduración. La facultad de Ingeniería a pedido de Ciencia y Técnica armará una planta piloto para analizar los procedimientos de transformación y los costos. Por Natalia Caballero
Por Redacción Tiempo de San Juan

San Juan es una provincia pionera en la búsqueda de energías alternativas: fue la primera del país en inaugurar una planta de energía solar y está realizando un mapa eólico con la esperanza de abrir un parque generador próximamente si los vientos lo permiten. A estas innovaciones, se le suma un proyecto único en el país que permitirá producir alconafta con melones.
El proyecto surgió por un pedido del ministro de la Producción, Marcelo Alós. El funcionario le pidió al secretario de Ciencia y Técnica, Tulio Del Bono buscar una alternativa científica-tecnológica para darle un uso al excedente de melones que todos los años no logra ingresar al mercado y se debe tirar. “Los melones maduran todos a la vez, no hay tiempo para introducirlos todos al mercado y se pierde una parte importante de la producción. Por eso, una de las alternativas que se nos ocurrió fue usarlos como materia prima para elaborar alconafta ”, contó Del Bono.
El alconafta  se obtiene tras un sencillo procedimiento químico que transforma el azúcar, en este caso de los melones, en alcohol que luego se mezcla con nafta. Una fórmula de 85% nafta y 15% alcohol es perfectamente viable y todos los autos modernos andan sin problemas usando esta combinación. Para un mayor corte, los medios de transporte tienen que ser adaptados para que funcionen correctamente.
Los melones sanjuaninos son los más dulces del país y esta cualidad los convierte en ideales para ser sometidos al procedimiento químico. Una investigación realizada por el Instituto de Investigaciones Tecnológicas de la Provincia indicó que los melones locales tienen el tenor azucarino más alto del país, le siguen los de Santiago del Estero, los de Mendoza, los de La Rioja y los de Salta.
El Instituto de Investigaciones Químicas, dependiente de la Universidad Nacional de San Juan, armará una planta piloto para investigar más sobre la transformación de las azucares del melón en alconafta . “La planta piloto tiene varios objetivos: encontrar el procedimiento químico más apropiado para procesar los melones, sacarle el azúcar y transformarlo en alcohol; analizar los costos de producción y ver los rendimientos, no sabemos si con los melones sanjuaninos alcanzará para el mercado local o dará para más”, explicó el secretario de Ciencia y Técnica.
Para montar la planta piloto se invertirán 600.000 pesos. El dinero lo pone la UNSJ y el Gobierno. Durante dos años se extenderá la investigación que realizarán los profesionales de la casa de altos estudios. Una vez vencido ese plazo se determinará si los costos para la elaboración son los esperados, en base a estos resultados se decidirá la construcción de una planta definitiva, que podría ser operada por la Provincia o por un consorcio de productores locales.
No sólo los melones que se quedan fuera del mercado son los que se utilizarán para elaborar alconafta  sino que también podrán ser utilizados aquellos que quedan afectados por temporales de granizo y también aquellos cuya maduración se haya pasado. Estos últimos son los más óptimos ya que tienen un mayor tenor azucarino.
Se pueden producir biocombustibles con distintos derivados de productos biológicos, inclusive hasta de grasa animal. De los vegetales se pueden producir dos tipos de combustibles: biodiesel derivado de plantas oleaginosas (como soja, maíz y girasol) y alconafta  derivado de vegetales con altas concentraciones de azúcar (como caña de azúcar, uva, melones y remolacha).
Argentina es uno de los más grandes productores del mundo, después de Brasil, de biocombustible. El país produce sobre todo con oleaginosas biodiesel. Hay en el país alrededor de 30 plantas. El biodiesel es un combustible que se mezcla con el gas oil normal y se vende.
En el 2007 el INTA desarrolló una prueba piloto para ver si San Juan era un terreno apto para plantar remolacha destinada a la producción de biodiesel. Gracias a esa investigación se determinó que las tierras son buenas, pero el proyecto de generar alcohol a base de remolachas finalmente no prosperó. En este caso, las condiciones son distintas porque la materia prima para la elaboración de biocombustible está, sólo hay que encontrarle un uso.
 En Argentina la mayor parte de las plantas de biodiesel están instaladas en Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa y Córdoba. La razón de que abunden estas plantas y no las de alconafta  es que todos los años suele haber superproducción de oleaginosas en la Pampa húmeda y es con esta materia prima con la que sea crea biodiesel.
Actualmente el país importa una gran cantidad de petróleo, por ende con la producción de biocombustibles se abre una posibilidad de ahorro muy grande. Es por esta razón que días atrás se anunció una importante exención impositiva para quienes se dediquen a la elaboración de biodiesel. Por el momento, la elaboración de alconafta  no goza de estos beneficios.
Con todas las expectativas puestas en los resultados de las investigaciones realizadas por el Instituto de Investigaciones en Química, la Provincia se prepara para dar otro gran salto en producción de energías alternativas a nivel nacional.

 

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