ver más

martes 31 de marzo de 2026

Un maestro

¿Y vos qué harías? La impactante propina de Rodrigo De Paul a un repartidor argentino

El campeón del mundo tuvo un gesto inesperado con un delivery en Buenos Aires: le dejó una generosa propina, pero detrás de la historia hay algo mucho más profundo que hoy emociona a miles.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Lo que empezó como un pedido más terminó convirtiéndose en una escena difícil de olvidar. Walter Ortiz, repartidor de Pedidos Ya en la zona norte del conurbano bonaerense, nunca imaginó que una entrega rutinaria lo pondría cara a cara con Rodrigo De Paul. Todo ocurrió el domingo 29 de marzo, cuando aceptó un pedido en efectivo desde un club de barrio de Boulogne, casi sin ganas, con la única intención de completar una promoción laboral.

El nombre del cliente le llamó la atención desde el principio. “Rodrigo De Paul”, figuraba en la orden. Walter pensó que se trataba de una broma, pero decidió avanzar igual. Al llegar al destino, la sorpresa fue total: el propio futbolista lo esperaba en la puerta. Lejos de cualquier actitud distante, el mediocampista campeón del mundo se mostró cercano, sonriente y dispuesto a compartir el momento. Hablaron, se sacaron una foto y hasta grabó un saludo para el hijo del repartidor, fanático del fútbol.

En medio de la emoción, Walter incluso se olvidó de cobrarle el pedido. Cuando finalmente intentó hacerlo, surgió un inconveniente: no tenía cambio. La cifra rondaba los 120 mil pesos. Fue entonces cuando De Paul, con total naturalidad, resolvió la situación con una frase que resumió todo: “Quedátelo”. Así, el repartidor recibió una propina que rápidamente se volvió viral, pero que para él quedó en un segundo plano.

Lejos de enfocarse en el dinero, Walter destaca el valor emocional del encuentro. La posibilidad de llevarle un saludo a su hijo de 15 años y compartir con él esa experiencia fue, según sus propias palabras, lo más importante. De hecho, el billete que recibió —100 dólares— no lo gastó: lo guarda como un símbolo, como un recuerdo de un momento que define como “una bendición”.

La historia, sin embargo, va mucho más allá de ese cruce inesperado. Walter viene de atravesar años difíciles: logró salir de las adicciones tras un proceso de recuperación, y recientemente sufrió un grave accidente que casi le cuesta un pie, con múltiples operaciones y una larga rehabilitación. A pesar de todo, siguió adelante. Hoy trabaja con su moto, que compró hace poco, y valora cada jornada como una oportunidad.

En ese contexto, el gesto de De Paul adquiere otro significado. No se trata solo de una propina generosa, sino de un acto de humanidad en el momento justo, que se suma a una historia personal marcada por la lucha y la superación. “Estoy en una etapa muy linda de mi vida, agradecido por todo”, contó Walter, quien además sueña con desarrollarse en la música como rapero.

La escena, que rápidamente se viralizó en redes sociales, dejó una imagen potente: la de una estrella del fútbol mundial que, lejos de cualquier ostentación, se toma el tiempo para un gesto simple pero significativo. Y la de un trabajador que, después de tocar fondo, encontró en ese encuentro una señal más para seguir adelante.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar