El comentarista sanjuanino e integrante del programa Línea de 4 (Radio La Red), Jesús Conti, puso en duda que Sportivo Desamparados sea un "grande" del fútbol sanjuanino. Esto se dio durante una entrevista radial al presidente del club, Augusto Pérez Garro, en la que se refirió a la colecta que organizaron los hinchas y cuyo dinero fue destinado al pago de sueldos del plantel profesional. "Si van a conseguir solamente un millón de pesos, está claro que ya no son los más populares ni los más convocantes", disparó en vivo.
Un comentarista radial puso en duda que Desamparados sea grande porque sus hinchas solo pusieron $1 millón en la colecta
Fue en medio de una entrevista al presidente puyutano Augusto Pérez Garro. Allí, un integrante del programa local Línea de 4 se refirió al respaldo de los hinchas en la colecta voluntaria para pagar sueldos de los jugadores. Qué respondió el presidente.
Esta afirmación no pasó desapercibida. Sin vueltas, Conti señaló que siempre se dijo que "Desamparados es el club más convocante de San Juan", pero que la reciente campaña para recaudar fondos –lanzada en medio de un contexto financiero no favorable– apenas reunió un poco más de un millón de pesos. La suma representa solo una fracción del dinero necesario para cubrir los compromisos salariales, que ascenderían los 20 millones. “Esto lo digo yo, y no es mojarles la oreja. Refleja que, a la hora de la exigencia, el hincha que se golpea el pecho con el ‘orgullo de San Juan’ no acompañó como se esperaba”, sentenció el conductor.
Pérez Garro, por su parte, evitó responder directamente y prefirió hablar del proceso institucional del club, confirmando que en la próxima asamblea dejará su cargo como presidente para dar paso a una nueva comisión directiva.
Esto se da en un contexto de crisis institucional en Desamparados, con una deuda de dos meses con los jugadores como principal problemática. Según explicó Pérez Garro a Canal 13, esto se originó a partir de un “acuerdo aparte” firmado a principios de año. En ese esquema, los salarios –más elevados que el promedio de la liga local y destinados a un plantel prácticamente duplicado en número– iban a ser cubiertos por tres partes: el club, una consultora y un grupo inversor. Sin embargo, tanto la consultora como los inversores se retiraron a mitad de camino, lo que dejó al club con la responsabilidad de afrontar una estructura de gastos insostenible.