Matías Borgogno, el arquero cordobés que quedó grabado a fuego en la memoria verdinegra por ser una de las figuras del último ascenso de San Martín, ya dio su primer paso formal como jugador de Platense. En conferencia de prensa y con la nueva pilcha puesta, el guardián del arco inició una nueva etapa en Primera División, mientras en Concepción más de uno sintió que se le piantaba un lagrimón.
No lloro, se me metió un calamar en el ojo: Borgogno ya se puso la pilcha de Platense
El histórico arquero del último ascenso de San Martín fue presentado en conferencia de prensa. A préstamo desde Concepción, el cordobés se queda en Primera y deja nostalgia en el Verdinegro.
El querido arquero cordobés en San Martín llega al Calamar a préstamo sin cargo y con opción de compra, con contrato firmado hasta el 31 de diciembre de 2026. Será parte del plantel que conduce Walter Zunino y competirá por el puesto con Nicolás Sumavil, de regreso tras su paso por Tristán Suárez, y Brian Bustos, uno de los refuerzos del mercado.
Nacido en San Francisco, Córdoba, en 1998, y con 1,87 metros de altura, Borgogno dio sus primeros pasos en el baby fútbol del Club Atlético Belgrano de su ciudad y luego pasó por Sportivo Belgrano. En 2012 llegó a Vélez, donde se formó en divisiones inferiores, fue arquero titular y capitán de la Reserva, y en 2018 firmó su primer contrato profesional.
Su desembarco en San Martín de San Juan se dio en enero de 2023 para disputar la Primera Nacional, pero rápidamente se transformó en mucho más que un refuerzo. Con actuaciones decisivas, liderazgo y regularidad, fue una de las piezas claves del equipo que logró el ascenso a Primera a fines de 2024. Aunque en 2025 no se consiguió la permanencia, su figura quedó intacta: es considerado uno de los máximos ídolos recientes del club y ostenta el récord de la valla menos vencida de la institución.
En su último campeonato con el Verdinegro, el histórico arquero del ascenso disputó 34 partidos, acumuló 3.060 minutos, recibió 37 goles y mantuvo el arco invicto en 12 oportunidades. Hoy el destino lo mantiene en la máxima categoría, pero en Concepción saben que ese arquero querido seguirá siendo parte de la historia, aunque ahora defienda otro arco.