Por Carla Acosta/Fotos: Gabriel Iturrieta
Así luce
Daniel Páez y Erwin Cárdenas, los mismos del Centro Cívico, están colgados de un arnés limpiando los vidrios de los palcos vip. Por otro lado, Martín Díaz, subido a una máquina, está cepillando el césped recién resembrado. Mientras que Rolando Vargas, encargado general, y Rubén Cardozo, jefe de seguridad, van y vienen ultimando detalles. Nadie para. Más de 15 empleados del Estadio del Bicentenario trabajan a sol y a sombra para recibir el Superclásico.
Quedan casi 24 horas y los muchachos sienten como un desafío el choque entre River y Boca, que por primera vez será en San Juan. Los cuatro jardineros, los tres electricistas, el electromecánico y los dos servicios de limpieza son los responsables del acondicionamiento del estadio que, este sábado 2 de septiembre, estará en los ojos de todo el mundo.
La cancha es el sector que más trabajado. El césped se volvió a resembrar exclusivamente para este partido y, después de 25 días de descanso, está impecable. Además tiene un diseño cuadricular que resalta aún más su belleza.
“Se le hizo una pequeña resiembra por las fuertes heladas que nos dejó el invierno. Utilizamos una misma planta, con la que jugamos, de acuerdo a la sombra, para crear el diseño. Para eso también es importante el uso de las maquinarias y fertilizantes orgánicos y químicos para el mantenimiento”, comentó Vargas.
A los vestuarios se le agregaron dos tanques de acero inoxidable para el agua caliente, con capacidad para 5 mil litros, y aires acondicionados. En cuanto a la parte estética del estadio, se pintaron las telas del perímetro y el sector para discapacitados en la platea oeste baja.
En el campo de juego también habrá cambios: además de las líneas de juego, se utilizará una pintura orgánica para dibujar el logo de Gobierno y la frase `San Juan Revolución`.
Por último, para dejar el Bicentenario ya listo, dos empresas se ocuparán de la parte de limpieza de todo el recinto: como butacas, palcos vip, prensa, vestuarios y pasillos.