River atraviesa un momento extraño. Estaba acostumbrado a tener grandes objetivos en la mira, pero ahora quedó envuelto en una crisis inédita para el ciclo de Marcelo Gallardo.
River salió de la malaria y reencontró la paz en su arco
Y en ese escenario poco habitual debía empezar a enderezar la marcha como local frente a Unión en el encuentro adelantado de la duodécima fecha (del 10 al 13 se llevará a cabo la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio, en Buenos Aires).
Lo hizo. Le alcanzó con poquito. Con una ráfaga. Y después de sufrir mucho frente a los santafesinos que pudieron haberse puesto en ventaja con dos situaciones muy claras en el arranque del complemento.
Es un triunfo para volver a empezar. Para dejar atrás los seis partidos sin alegrías en la Superliga. Para no quedar más lejos de Boca. Y enderezar la marcha pensando en la final de la Copa Argentina contra Atlético Tucumán.
Fuente: Clarín