Pasaron 26 años para que Alfredo Molina se tomara revancha. Aquella derrota frente a San Luis, cuando apenas tenía 14 años, le quitó la posibilidad de cumplir el sueño de todo chico: participar de los Juegos Evita Nacionales.
La revancha del Luto, 26 años después
"Estos son mis primeros Juegos. A los 14 años, con mi equipo, la Villa Ibañez, perdimos con San Luis y nos quedamos con las ganas de viajar a Mar del Plata. Aquellos Evita eran muy distintos a los de hoy, primero se competía a nivel Cuyo y de ahí salían los equipos que viajaban. Me acuerdo que Calingasta fue uno de los que ganó, tenía un equipazo", recuerda el ex jugador de Unión.
Cuenta que aquellos tiempos eran diferentes. Había excasa ayuda, no existían las pilchas que lucen hoy los pibes ni hoteles cuatro estrellas. Todo era a pulmón, de hecho la poca colaboración que recibían era del club al que representaban. "Había pocos recursos. No teníamos ayuda económica por parte de Nación y Provincia. Hoy los chicos tienen todo, van a las mejores canchas, tienen comida y transporte. Tienen todas las comodidades".
Hoy el Luto se saca aquella espina y, nada más y nada menos que con los pibes de su localidad de origen, la Villa Ibañez, participa de los Juegos como entrenador. "El año pasado con la Sub16 quedamos segundos y este año por suerte salimos campeones con la Sub14 y cumplimos el objetivo de estar aquí. Los chicos están felices, disfrutando y aprendiendo. Esto es único para ellos. Que tengan la posibilidad de estar acá es hermoso".