Villa Calingasta, ubicada en el ingreso al departamento homónimo, es de los rincones más auténticos, agradables y pintorescos de San Juan. Y en los últimos meses su atractivo ha aumentado mucho más gracias al arte de Sebastián Araya, un hijo de esta tierra.
El colorido arte de Seba Araya embellece a la Villa Calingasta
El joven artista es el autor de atractivos murales que impactan a los visitantes por distintos rincones de la villa. Su impronta también se disfruta en otros departamentos sanjuaninos
Distintas paredes y tapiales de la villa están cubiertas con las coloridas propuestas de Seba, quien reconoció que su amor por el dibujo y las artes plásticas empezó en su niñez y que con el paso del tiempo ha ido encontrando placenteros puntos de superación y exposición.
“Desde chico siempre pinté y cuando terminé la secundaria, gracias al apoyo de mi familia –que son todos del palo de la radio y la locución- me vine a la Ciudad a estudiar Artes Visuales en la Facultad de Filosofía. Aprendí muchísimo, me formé muy bien, pero no llegue a terminarla porque ya arranqué con el mundo de los murales”, comentó Araya, quien además reconoció que se siente orgulloso de poder compartir con su pueblo su creatividad y devolver el cariño y los conocimientos adquiridos durante su infancia y adolescencia.
Consultado por su elección por el muralismo, el joven de 34 años explicó: “Siempre me llamó la atención la pintura con aerosol. Cuando venía a la peatonal de la Capital y veía a los artistas callejeros hacer su laburo me volvía loco. Y precisamente en el primer trabajo que tuve, que fue para la Municipalidad de Santa Lucía, los chicos también usaban, y muy bien, los aerosoles”.
“Ahí todo me hizo un click y me metí de cabeza en el muralismo, me empapé lo más que pude con la técnica del aerosol y la aerografía. Está siendo un viaje genial porque hago lo que me gusta y siempre voy aprendiendo algo nuevo ”, agregó Araya, quien en su último paso artístico por su querida Villa Calingasta estampó una imagen de la Virgen del Carmen en una pared ubicada frente a la plaza principal.
Durante la estadía que lleva en la capital sanjuanina, Seba se ha encargado de dejar su sello en distintos rincones de Rawson, Capital, la propia Santa Lucía, Sarmiento y otras latitudes; alternando entre boliches, espacios públicos, casas de comidas y negocios particulares.
“Ser muralista básicamente es todo lo que imaginé para mí vida y es lo que me ayuda a sobrevivir. Podría decir que es la mejor forma de vivir que podría tener, es arte”, afirmó Seba intentando poner en palabras todas las sensaciones que le atraviesan en su derrotero artístico. En el que, por cierto, también hay lugar para ser parte de una batucada y tomarse unas horas para asistir a la Diplomatura en Sostenibilidad Aplicada a la Producción de Indumentaria. Otro capítulo que será contado más en tiempos de carnaval.