“Para nosotros es algo muy profundo porque Buenaventura Luna es alguien muy grande que uno lleva dentro del corazón”. Estas fueron las únicas palabras que el arriero Fabio Andrada pudo hilvanar antes de que la emoción lo invadiera a pocos metros de la tumba de Eusebio de Jesús Dojorti, en el cementerio de Huaco.
El arriero Fabio Andrada y la emoción del deber cumplido frente a la tumba de Buenaventura Luna
Una catarata de sentimientos lo invadieron tras cumplir la cabalgata entre el mirador de Huaco y el cementerio donde reposa Eusebio de Jesús Dojorti. En el medio, una historia con aroma, amor y tradición jachallera
Acababa de completar a caballo los 11 Km que separa el mirador huaqueño del citado camposanto al frente de la Agrupación Gaucha Don Tolo. La felicidad se imponía con contundencia a la fatiga del trayecto cubierto y en sus ojos no se podía disimular el orgullo de volver a tener la posibilidad de honrar al eterno poeta y, por extensión, a cada uno de los guachos y arrieros que se han ido pasando el testigo de la tradición jachallera.
“Hace mucho tiempo que no podíamos hacer la cabalgata y gracias a este nuevo intendente –Matías Espejo- hemos vuelto a hacerla y es muy importante para nosotros”, intentando con el mayor de los disimulos que la emotividad no le cortase el torrente de voz.
“Siempre hemos vivido intensamente este homenaje a Buenaventura Luna. Ahora las leyes son distintas, antes cortábamos hasta la calle. Hacíamos todo en la calle”, recordó Fabio, quien deja claros indicios del orgullo que le genera formar parte de la paisanada, como en su momento lo fuera su padre y generaciones predecesoras.
“Mi padre fue uno de los primeros que recitó ‘Romance de los caballos’ y ahora la agrupación se ha hecho para llevarles honor a ellos”, esbozó Andrada con algo más de tranquilidad en su habla y sosteniendo un estandarte de la Agrupación Gaucha de Huaco.
Por último, invitado a compartir las bondades que a su entender los visitantes pueden encontrar en su querido terruño, el arriero Fabio Andrada espetó: “En Huaco se van a encontrar tranquilidad, paz y gente buena”.