La novena a la Virgen de la Medalla Milagrosa comenzará el 18 de noviembre en la parroquia ubicada en calle San Lorenzo, Santa Lucía, y culminará el 27 con la tradicional procesión. En la semana la fiesta se vivirá a pleno con la kermés, ranchos típicos de comidas, artesanías, juegos, espectáculos con grupos locales, de 22 a 3 de la mañana.
Se viene la fiesta de la Medalla Milagrosa con kermés incluida
“Como todos los años hacemos los festivales que serán del 24 al 27 de noviembre y el lunes 26 se hará la serenata a la Virgen con la presencia en el escenario de Daniel Poli, músico y cantautor de música católica nacido en la Ciudad de Buenos Aires”, dijo el padre Roberto Ríos.
La novena termina el 27, día de la Medalla Milagrosa, y ese día se celebrarán 5 misas a la hora: 6,30; 8,30; 10; 18,30 y 20. Al finalizar la última se procederá con la procesión de la Virgen a las 21 y el cierre con festival.
Mientras tanto, la Virgen comenzó su caravana recorriendo las 57 comunidades de la parroquia donde llega la imagen de la Medalla Milagrosa de 19 a 22 y luego vuelve a la parroquia hasta el día siguiente.
La temática de esta fiesta es la celebración de la vida bajo el lema de cita bíblica de Jeremías 1:5. “Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones”.
La historia
Según el sitio aciprensa.com, el 27 de noviembre de 1830 la Virgen Santísima se apareció a Santa Catalina Labouré, humilde religiosa vicentina, y se le apareció de esta manera: La Virgen venía vestida de blanco. Junto a Ella había un globo luciente sobre el cual estaba la cruz. Nuestra Señora abrió sus manos y de sus dedos fulgentes salieron rayos luminosos que descendieron hacia la tierra. María Santísima dijo entonces a Sor Catalina:
"Este globo que has visto es el mundo entero donde viven mis hijos. Estos rayos luminosos son las gracias y bendiciones que yo expando sobre todos aquellos que me invocan como Madre. Me siento tan contenta al poder ayudar a los hijos que me imploran protección. ¡Pero hay tantos que no me invocan jamás! Y muchos de estos rayos preciosos quedan perdidos, porque pocas veces me rezan".
Entonces alrededor de la cabeza de la Virgen se formó un círculo o una aureola con estas palabras: "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti". Y una voz dijo a Catalina: "Hay que hacer una medalla semejante a esto que estás viendo. Todas las personas que la lleven, sentirán la protección de la Virgen", y apareció una M, sobre la M una cruz, y debajo los corazones de Jesús y María. Es lo que hoy está en la Medalla Milagrosa.