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lunes 13 de abril de 2026

A UN AÑO DEL ESCÁNDALO

Increíbles explicaciones de la jueza del juzgado de la coima

Aunque procesaron al ex policía que pedía coimas en su propio despacho, la magistrada atribuye los hechos a “actitudes demoníacas”. Y dice que el nuevo edificio “queda grande” por la falta de empleados. Por Gustavo Martínez Puga
Por Redacción Tiempo de San Juan
Se podría decir que hubo una profunda lavada de cara en el escandaloso juzgado de Paz de Caucete. Pero el cambio habría sido más estético que profundo. Esa podría ser la conclusión de los cambios que produjo un año después el estallido del caso de un sargento retirado de la policía pidiendo coimas en el interior del juzgado a los vecinos cauceteros para tramitarles las causas.
Las consecuencias tienen tres frentes: el policía retirado fue procesado por tentativa de estafa; la Corte mudó el juzgado a un edificio propio y la jueza habló por primera vez.
 
EXPLICACIONES
"Por la animosidad generada por actitudes demoníacas, publicaron cosas que jamás sucedieron”, disparó la jueza María Cristina Bustos cuando se le preguntó por la causa del pedido de coimas en el interior de su juzgado.
Ese hecho estalló el 6 de noviembre de 2013, cuando los policías de la Brigada Sur atraparon con las manos en la masa a un empleado del juzgado de Paz de Caucete pidiendo una coima a una vecina para tramitarle la causa. Luego la Corte de Justicia oficializó que esa persona ni siquiera era un empleado del Poder Judicial.
Ahora, la jueza Bustos intentó justificar esa grave irregularidad: "Era personal ajeno… pero como todos los juzgados tienen un colaborador, pagaba las boletas… yo no lo puse ahí, desde antes estaba, con la doctora Pintos –una ex Secretaria-; estaba ahí como cualquier persona”.
Esa persona ajena al juzgado es Hugo Navarro, un sargento retirado de la Policía que tenía un vínculo familiar con Manuel Godoy, otro empleado que era el brazo derecho de la jueza Bustos.
Por otro lado, la jueza Bustos se refugió en las falencias del sistema para sostener la presencia del policía retirado, ajeno al Poder Judicial, en el interior del juzgado: "Son 59.000 habitantes –en Caucete-, somos 3; hay 36.000 expedientes en causas contravencionales. –Navarro- estaba ahí como cualquier persona. La única que lleva 13.500 causas movidas soy yo”.
Sobre el procedimiento policial en el que el ex policía fue atrapado in fraganti, la jueza Bustos intentó minimizarlo con una serie de datos confusos y, algunos, erróneos: "Esa causa se inicia por un cobro de una estampilla que suponía 40 pesos. La estampilla salía 39.50 pesos. Y ni siquiera lo detuvieron. Hicieron el procedimiento en horas de la tarde, porque yo no puedo llegar a las cinco, voy a las 18.30, porque trabajo desde las 7.30 hasta las 13 y desde las 18.30 a las 23”.
En primer lugar, el procedimiento policial fue a las cinco de la tarde porque era la hora que el policía retirado citaba a la gente al juzgado y les cobraba 20 pesos por tramitarles las causas.
En segundo lugar, el policía retirado sí fue detenido y luego liberado.
Y, lo que parece ser más grave, la jueza Bustos admite que Navarro, ajeno al juzgado, cobraba a la gente 39.50 pesos por un estampillado, mientras que en el auto de procesamiento dictado por el juez Benito Ortiz se determinó que por la tramitación de las causas contravencionales no se cobra dinero.
Finalmente, sobre la auditoría que la Corte hizo en el juzgado de Caucete en un día hábil, tras un fin de semana largo, en el que se comprobó que el despacho oficial estaba cerrado al público, la jueza Bustos negó que eso haya ocurrido: "Eso de un escribano… que yo no estaba… jamás. ¡Acá ha habido gente que ha levantado el teléfono con una animosidad…! Pero Dios es tan justo, porque cuando yo asumí juré por Dios, la Patria y los Santos Evangelios y lo digo con orgullo, porque soy honesta. Yo no soy rica, lo único que tengo es un Renault 19”.
 
"QUEDÓ GRANDE”
La jueza Bustos confirmó que Hugo Navarro no volvió más al juzgado después del procedimiento policial. El otro empleado, Manuel Godoy, ya se jubiló y no fue imputado de ningún delito, a pesar de que en Caucete todos lo señalaban como "un operador clave” del juzgado.
Además de la jueza Bustos, ahora en el juzgado de Paz de Caucete hay dos nuevos empleados. En total son tres empleados.
Hasta ahora el juzgado venía funcionando en dos oficinas pegadas a la Municipalidad de Caucete. El último lunes 27 de octubre la Corte de Justicia inauguró un nuevo edificio, de dos plantas.
"Ahora se puede dar una mejor atención, con más privacidad, pero tengo que luchar por tener más personal. Somos tres personas, no tengo Secretario. Yo hago de Secretario, de juez...”, informó la jueza Bustos en la inauguración, quien afirmó que "así como está ahora, el juzgado me queda muy grande”.
La jueza Bustos estima que "con dos letrados –abogados- más andaría bien. Ahora sí puedo pedir más empleados, porque antes no podía. La Corte siempre me ha dado lo que podían. Pero somos 3 para 59.000 habitantes”.

El empleado ilegal, procesado
El juez Benito Ortiz procesó sin prisión preventiva al policía retirado Hugo Navarro (foto) por el delito de tentativa de estafa, después que la Brigada Sur lo atrapó pidiendo una coima de 20 pesos a dos vecinos cauceteros para tramitarles una causa contravencional.
"Navarro bajo la calidad simulada de ser un agente del poder judicial adscripto al Juzgado de Paz de Caucete, produce el engaño que requiere el tipo y el error en la Sra. Vidable, consistente en la creencia que debía abonar dinero por su declaración como la de su marido en un expediente contravencional”, dice el fallo de Ortiz.
En ese procesamiento, el cual fue apelado y está a resolución en la Sala II de la Cámara Penal, se dejó en claro que "Navarro esgrime como disculpas, que la percepción de dinero ($39,50) lo hacía en concepto de estampillado.  Estas disculpas deben ser rechazadas por infundadas por cuanto no corresponde el pago de estampillado alguno por trámites en expedientes contravencionales”.


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