Los alrededor de 600 habitantes de San Roque, en Jáchal, que salieron a quejarse por la calidad del agua que tomaban, serán beneficiados en unos 30 días por la construcción de un acueducto que les cambiará la fuente de agua: dejarán de tomar la del pozo que administra la Unión Vecinal que se nutre de la cuenca del Río Jáchal, para recibir agua de la misma que toman en la villa cabecera, que se obtiene de una perforación cercana a Pampas del Chañar. Así, la gente de San Roque dejará de tomar el agua que históricamente trae el río Jáchal con contenidos de boro y arsénico que si bien se sometía a tratamiento y se la hacía potable, es considerada un agua "dura” por su mineralización.
En 30 días, la gente de San Roque tendrá agua de otra fuente
Tras una denuncia vecinal, el mes pasado, el juez de Paz de Jáchal ordenó al municipio llevar a San Roque 40.000 litros de agua diaria para el consumo de los habitantes del lugar.
En la conferencia de prensa de hoy, encabezada por José Luis Gioja, el intendente de Jáchal Jorge Barifusa, el presidente de OSSE Cristian Andino y el presidente de la Unión Vecinal de San Roque Hugo Quiroga, se anunció la realización de una interconexión desde el tramo final de la cañería existente en la ciudad de Jáchal a la red distribuidora de San Roque. Para eso será necesaria la instalación de 1.500 metros de cañería de 75 mm de diámetro, sustituyendo completamente la fuente de agua. El costo estimado de la obra es de 1,1 millones de pesos, según la información oficial. Andino aseguró que "en no más de 30 días debe estar listo”.
Gioja: "Hay gente que cree que esto es un voto más”
Durante la conferencia de prensa por el anuncio del acueducto para San Roque, Gioja criticó a los que "se montan en esta situación y creen que esto significa un voto más o menos. Nosotros no trabajamos en función de los votos sino de las necesidades de la gente. Sé que andan por ahí diciendo en Jáchal cosas y toda es agua potable. Obvio que es más dura que otras, pero gracias al acueducto que hicimos hace unos años y a esta extensión que vamos a hacer ahora, van a tener agua que se recarga de otra cuenca y no del Río Jáchal. La política es solucionarle los problemas a la gente no andar haciendo demagogia y tomarse atribuciones gente que no las tiene y demás cosas que no corresponden” dijo el Gobernador. Y agregó que "esto no era para levantar tanta espuma ni hacer leña del árbol caído porque no hay árbol caído sino un pueblo. Yo he vivido ahí y me he cansado de tomar agua del Río Jáchal. Ese río trae históricamente boro y arsénico porque pasa por una zona que se contamina pero eso pasa desde que existe Jáchal”, remarcó respecto de las elucubraciones sobre el impacto de la actividad minera en el departamento norteño y el uso político que pueda hacerse de esa idea.