-Hay cosas que pagamos con gusto y otras que creemos deben ser gratis. La TV y el teléfono celular para mandar mensajes de texto no tienen problemas para cobrar sus abonos. La luz, el gas y el agua suelen concentrar altos niveles de atraso cuando no de deudas que pasan a la vía judicial. Las actualizaciones en los servicios prescindibles y asociados con el entretenimiento no son motivo de debate. Los servicios esenciales sí. La suma del importe mensual de los esenciales apenas si llega a la mitad del precio que se paga por los otros. Tampoco nos agrada pagar por salud o educación porque también tenemos la convicción de que son derechos que no debieran tener costo. Es una cuestión cultural que abarca también, y más aún, a las tasas municipales y los impuestos. El más reciente enojo de los usuarios es por la tarifa de electricidad. Preferimos no hablar de “aumento” porque ello supone tener como tabla una unidad de cuenta constante, virtud que no tiene nuestra moneda.
domingo 5 de abril 2026




