Historias con música

Hoy: Cumbia - Por Toto Cutugno

viernes, 8 de junio de 2012 · 19:50
Arnaldo Ponce es un jubilado que todos los meses a la misma altura repite un ritual: después de cobrar la jubilación, y gastársela toda en la farmacia y quedar debiendo, se sienta en la Plaza 25 a descansar y disfruta mirando pasar gente, hasta que se le hace la hora y camina hasta la Libertador, se come una porción de especial en La Regional y se toma el colectivo para volverse a su casa en Media Agua. Hace años que hace lo mismo, pero ha notado que el paisaje de la plaza ha cambiado con el paso del tiempo, ya no hay fotógrafos con ponys o llamas, ni niños alimentando palomas, ahora hay chicos de secundaria que se juntan en grupos muy grandes y escuchan música en sus celulares o en sus netbooks justicialistas ante la mirada no muy cómplice de Domingo Faustino y Fray Justo.

Descubrió que un 98,7% de los temas que escuchan los pibes tiene como base rítmica algo que podría escribirse así: shshsh -- shshsh – shshsh…

A Arnaldo ese ritmito le sonaba familiar, le recordaba a sus años mozos y a los bailes en el club Los Andes con los Wawancó, y como tiempo es lo que le sobra a un jubilado, decidió encarar un estudio para hacer un libro sobre este género tropical epidémico en nuestra juventud.

Tardó varios meses en recopilar datos (Arnaldo no tiene web), hasta que terminó su libro, que fue presentado hace menos de un año en el centro de jubilados “Olga Zubarry” de Media Agua, donde se organizó una pequeña conferencia de prensa.

Allí Arnaldo presentó su libro “Kumbia y Poder” y empezó su alocución diciendo:
“Argentina es un país cumbiero, sino no se explicarían 20 años al hilo de Pasión de Sábado, que dura como 8 horas, conducido por Caire, al que se le nota que no le gusta la cumbia… no hay programas de chamamé o heavy metal de semejantes características ni trayectoria”.
“…la cumbia se origina en Colombia y se expande al resto de Latinoamérica adquiriendo características propias de cada país, en cuanto a lo sonoro, a sus letras y a su estética, mientras en Colombia, Venezuela o Panamá se lo asocia más a lo autóctono en las vestimentas y bailes, aquí en nuestro país hay muchas variantes según el tipo de cumbia que se ejecute, a saber” (Ahí prendió el proyector y puso un power point).

Cumbia Romántica: Traje cafiolo brillantón con camisa bien desprendida y cuello abierto, que deja ver anécdotas de oro, anillote de oro en el meñique y raya al medio, pasitos cadenciosos hacia ambos costados con zapatos puntudos. Las letras hablan de romances, triángulos amorosos y gorreos varios. “Todavía tu cama está caliente”, “Dale antes que llegue”, “Te doy aunque tengas dueño”, son algunos de sus clásicos.

Cumbia Medieval: También llamada Barroca o Luis XV en otros ámbitos. Vestimenta principezca, con sobretodos entallados con hombreras decorados con galones rococó dorados y botas, pelo largo mojado ondulado y se mueven con coreografías complejas. Sus letras son románticas naif, familiares y livianitas, sus temas gustan hasta a las tías. Se destaca la labor y el look de los guitarristas que podrían pasar por el de Rata Blanca sin problemas. “Zonza”, “La puertita del amor” y “Sabes que te quiero, pero bien”, son algunos de sus hits.

Cumbia Villera: el look no se diferencia en nada a un motochorro o un integrante de una mara centroamericana, 6 tatuajes y 4 piercings mínimo por integrante, cejas depiladas y cabeza parcialmente rapada, bermudas, “alta llanta”, gorra con visera y capucha (excluyente). Sus letras se refieren a tres pilares fundamentales; al trasero (que no le llaman así) de las mujeres (que no les llaman así) y lo que harían en cada orificio natural de su cuerpo, cuando se aburren del sexo, le cantan a la droga (que no le llaman así) y cuando se aburren de las dos musas anteriores, se la agarran con la policía (que no le llaman así tampoco).

El pasito que tienen es una mezcla de paso de murga con ataque de epilepsia.
“Patita al hombro”, “Hasta donde come la coneja” y “Botón, mulo, guacho y ortiva”, forman parte de los clásicos más relevantes.

Cumbia Femenina: Como su nombre lo indica está interpretada por damas, algunas se mueren jóvenes, y hacen apariciones y milagros como Gilda, otras no se mueren, pero hacen desaparecer su cintura engordando, como Gladys y Lía Crucet. La minifalda y top son excluyentes en este género, no así un jogging o un pulover Bariloche.

Se baila sensualmente y sus letras son tranquilitas y familiares, aptas para todo público. “No seas mentiroso”, “La molleja amarilla”, “Me tienes loca”, son solo tres de sus hits”… termina explicando Arnaldo.

Pide la palabra Marcelo Yacante, que tenía levantada la mano hace un rato, para antes que nada desearle una “muy bonita tarde” y preguntarle por qué el libro dice Kumbia y no Cumbia, como realmente se escribe, y cuál es la relación con el Poder.

Arnaldo Ponce toma aire…y piensa antes de responder, como midiendo lo que va a decir, como el que por accidente descubre algo que después puede traerle problemas.

“…en mi larga investigación pude ver que el poder de turno siempre miró a la cumbia como un método infalible de expansión y penetración ideológica, y haciendo un relevamiento de grupos influyentes y populares del género a través del tiempo, me encuentro con una moda que no es nueva, la de ponerles K en algún lugar del nombre del grupo, como MalaKate, Karicia, ChaKales y SupermerK2, por citar solo algunos.

No era cualquier letra, no era la T o la D, era la K... y grande fue mi sorpresa cuando lo veo a “él” en la tapa de todos los discos de estas bandas (fotos adjuntas), por lo que llegó a la conclusión, que esto es una campaña que viene desde hace muchos años planeándose desde el sello Magenta y el Partido Justicialista, hay grupos que son contemporáneos entre sí, y dicen que cuando había dos recitales en simultáneo, se contrataba a Tristán para reemplazarlo a “él”… el proyecto no murió, y hoy sigue vigente con Néstor en Bloke, que son los panelistas de 6,7,8 ...”

Silencio sepulcral…. Bataller lo mira al “Perro” Videla, y éste al Yeyo y a Marisa Gil, y estos dos a Benmuyal, Recabarren y Podda (que siempre andan juntos)…y así sucesivamente, como buscando explicaciones.

Decí que el musicalizador del centro de jubilados se avivó, y cortó el clima denso poniendo un remix del “Bombón asesino” al mango, y dando paso al baile para los jubilados, periodistas y público presente, y se anunció que en un ratito largaban "happyhour" de Moscato, Anisado y Reumosán.

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