Guerra al gusano de la manzana

En Calingasta se alertó principalmente a los productores de manzana, y también de pera y membrillos, para que comiencen los tratamientos contra la Carpocapsa antes del nacimiento de las primeras larvas en la temporada. Hasta ahora se atacaba al bicho ya nacido.
viernes, 20 de enero de 2012 · 20:20

A partir de esta semana se iniciaron las aplicaciones por parte de los productores para combatir al gusano de la manzana. La Dirección de Sanidad Vegetal, Animal y Alimentos y el Municipio de Calingasta alertó para que se dé comienzo a la fumigación de esta plaga. Para poder llevarla a cabo proveyó a los distintos productores de la zona con productos químicos e informó sobre la Carpocapsa y así poder tratar de controlarla.

Este año, a diferencia de los años anteriores, se comenzó a fumigar con más tiempo de anticipación. La aplicación de los productos se realiza con fin de tener toda la superficie cubierta al momento de producirse los primeros nacimientos de larvas antes del segundo pico de la temporada.

La Carpocapsa o Cydia pomonella conocida también con el nombre de gusano de la pera y la manzana es una de las plagas endémicas más comunes e importantes en frutales de pepita que afecta los cultivos de manzanas, peras, membrillos y nogales. Se pasa el invierno escondida en forma de larva cubierta con un capullo de seda debajo de la corteza de los árboles, en la resquebrajadura de postes, entre la leña o entre las tablas de los cajones. Cuando termina el invierno se transforma en pupa, para luego convertirse en mariposa.

Los controles que se están llevando a cabo para evitar su expansión son varios. La plaga es controlada mediante la utilización de métodos químicos, mecánicos o biológicos. El control químico se basa en la aplicación de plaguicidas, ya que los enemigos naturales de la plaga, tanto parásitos como depredadores, se muestran totalmente insuficientes. Dichos tratamientos deben ser preventivos porque todo fruto mordido pierde su calidad comercial. Por ello el primer tratamiento se realiza justo antes de que nazcan las primeras larvas.

Su control cultural consiste en mantener la limpieza de frutos, almacenes, cajas, etc.; vigilar vertederos y frutales abandonados o dispersos, eliminar el exceso de ramas y raspar troncos, entre otras medidas.

A nivel institucional se encuentra en ejecución el Programa Nacional de supresión de Carpocapsa que tiene como objetivo primordial la supresión de la plaga a fin de reducir el impacto socioeconómico provocado en la producción de los frutos como manzana, pera y membrillo.

La plaga se transmite cuando las larvas bien desarrolladas se descuelgan del fruto con un hilo de seda para buscar un refugio. Algunas entran en diapausa hasta la primavera siguiente, el resto se transforma en pupa y luego en mariposa. Estas últimas, copulan y dan inicio a la segunda generación que repetirá el ciclo una vez más dando origen a la tercera generación de la temporada.

El ingreso de la larva en el fruto puede advertirse por las mordeduras presentes en la epidermis, asimismo se forman círculos rojizos alrededor del orificio de entrada que permiten detectar la presencia de la Carpocapsa. Los primeros síntomas de la presencia del gusano de la manzana se manifiestan como mordeduras en la epidermis del fruto. Luego se produce la penetración en la manzana y, finalmente se dirige hacia las semillas. Una vez que se ha alimentado sale al exterior abriendo una nueva galería.

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