"En tantos años atendí todo tipo de circunstancia. Un domingo que alguien se luxaba cadera o tenía dolor de abdomen agudo y salía corriendo a hacer las placas. Debo haber atendido a casi todos los gobernadores de San Juan. Por mi consultorio creo que paso casi la mitrad de los habitantes de San Juan, mes a mes durante 40 años", contó el famoso sanjuanino Carlos Fagale, al conocerse que cerró su consultorio radiológico que durante décadas estuvo en Avenida Córdoba 169 (oeste).
El dolor del famoso radiólogo sanjuanino que cerró el consultorio por la pandemia
"Mi consultorio tenia aproximadamente 40 años en el mismo lugar y considero que ejercer la profesión durante tantos años con ética y una aceptación profesional pocas veces vista me hace sentir muy orgulloso y a la vez muy apenado de tener que cerrar el consultorio por una crisis así", dijo a Tiempo de San Juan el reconocido profesional, que además fue la cara del Mozarteum durante 30 años.
"El asunto fue que se dictó el DNU y yo tenía un consultorio con un determinado número de personas que trabajaban para mí, a mí me impedían por mi edad y problemas de salud circular por la calle. Tengo mas de 65 años y no podía circular, agregado el terror porque al principio no teníamos kits de protección a mano. Después de 4 meses no hubo manera de sostenerlo, por miedo, por una situación económica desastrosa. Ahora soy uno más de las múltiples pymes que tuvieron que cerrar, por una decisión que contempló la parte del aislamiento y no la económica", lanzó.
Fagale cerró el 20 de marzo de 2020 y nunca más volvió a abrir. "Yo tengo alguna realidad económica y era uno de los pocos que quedaban trabajando con la placa física de acetato, que estaba ligada al precio dólar y era difícil de conseguir, se me acumularon deudas con los proveedores, una serie de circunstancias que hizo imposible seguir", explicó. Con los empleados, dijo, "intentaos llegar a un arreglo en parte se logró y en parte no, y las deudas se acumularon".
El edificio que ocupaba, contó, "es en parte mío porque me lo dejan usar mis hermanos". Hoy sigue yendo allí gente a buscar sus servicios, y se entera de la situación, pese a que hace más de un año que se acabó todo. Es que era uno de los consultorios más tradicionales de la Provincia.
La carrera la hizo en Córdoba, donde cursó la residencia en el Hospital Italiano y en 1970, Fagale volvió a su terruño a ejercer, trabajando al lado de notables colegas, y tras un paso por el Centro de Adiestramiento René Favaloro, decidió jugarse por el lugar propio. "La verdad que nunca me arrepentí de eso porque trabajé muchísimo y llegué a ser uno de los radiólogos más prestigiosos de San Juan. Ahora por la pandemia y quizá por malas decisiones gubernamentales tuve que cerrar", evaluó.
Para Fagale, "el cierre fue impensado y abrupto pese a que hace años no tenemos las mejores épocas. La gente sigue yendo, me llaman por teléfono y me dicen 'doctor no me contesta nadie, y en internet sigue figurando que atiende', y me dice la gente ahora que cerré que es una pena. Me dicen que quedaron huérfanos. Me dicen 'doctor, mi hijo vive porque usted le dio un diagnóstico. Estoy feliz de haber ejercido a conciencia la profesión"
De todas maneras, para alguien que dedicó tanto tiempo a la especialidad, ahora se convirtió en una fuente de conocimiento. Contó que ya lo llaman para que dé su parecer en informes de placas. "Este tipo de cosas que cosechás, que aun hoy puedo ser una persona de consulta. No sé si busco descansar, pensé en un momento determinado darle una vuelta de rosca y entrar en un equipo, pero no me gusta el tipo de medicina actual, poco humana y con poca comunicación. Yo soy de la vieja escuela".
Fagale es también conocido por ser un hombre de la cultura. "En el 82 fundé el Mozarteum y estuve 30 años. Lo dejé cuando cumplí 70", recordó. "Trato de estar lo mejor posible los afectos contienen y la gente amiga ayuda a pasar los tragos amargos, esperando que esta pesadilla, esta cosa surreal termine. La situación económica es desesperante y eso lo sentimos todos. Yo simplemente ruego porque Argentina encuentre el camino definitivo para la prosperidad como el país maravilloso que es. Que tengamos pobreza es inmoral y penoso", concluyó.