Sin dudas una de las mayores jugueterías céntricas, ubicada en la esquina de calle Laprida y Entre Ríos, atraviesa un mal momento. Este lunes por la mañana, a raíz de los problemas que tenían con OSSE, por el agua que se metía adentro del negocio, dos depósitos terminaron inundados lo que causó pérdida de 10 millones de pesos aproximadamente en mercadería; y además una pareja les robó ropa, aprovechando la angustia de los trabajadores que estaban allí.
El mal momento de una reconocida juguetería céntrica: por una inundación, perdieron $10 millones en mercadería y les robaron
Se hizo presente una dotación del cuartel central de Bomberos, con el fin de poder sacar el agua de los depósitos; además de OSSE y personal policial a raíz del robo. Tiempo de San Juan dialogó con los trabajadores y la dueña del comercio, Elizabeth Montilla, quien contó angustiada la pérdida económica que tuvieron.
"Venimos hace tiempo haciéndole reclamos a OSSE que arreglen unas cañerías, al principio se nos inundaba uno de los depósitos con toda la parte de cloacas, trabajábamos con olores nauseabundos. Después de tanto insistir, porque pasaron meses insistiendo donde se nos inundaba un depósito, cortan la calle y hacen el trabajo dos veces rompieron acá y lo hicieron mal. Porque ahora se mete el agua peor, nos ha inundado los dos depósitos que tenemos con toda la mercadería que teníamos comprada para Reyes", dijo.
Además la propietaria dijo que "los llamamos inmediatamente, la gente de OSSE llegó y no traían ni herramientas y nos pedían una llave a nosotros; llamamos a Bomberos para ver si nos podían ayudar, ellos se portaron muy bien y vineiron con bombas para ayudarnos a sacar el agua de los depósitos".
"La mercadería ya está arruinadísima. Yo tengo aproximadamente de 10 millones de pesos, que es la compra que hago para Reyes. Los dos depósitos están conectados con unos caños y está todo bien hecho por nuestra parte, nosotros tenemos todas las habilitaciones impecables".
Montilla explicó que cuando este lunes entraron cerca de las 8:30, "el agua le llegaba a las rodillas a uno de los chicos, o sea que toda la mercadería que estaba en lo bajo o los primeros estantes ya estaba toda tomada. Para cuando vino Bomberos el agua ya había seguido subiendo. Ahora OSSE está picando y cortando la calle; no podían empezar a trabajar inmediatamente por un auto mal estacionado y le hemos pedido por favor que lo movieran, incluso hemos llamado dos veces a la playa de remoción para que se lo lleven. Todo mal".
¿Qué dijeron desde OSSE?
La propietaria de la juguetería indicó que "hablé a OSSE, con urgencias, y parece que con los departamentos de arriba hay cuatro parcelas, quería que le diera el número, le dije que no podía llegar a la administración para darle el número de parcela, por el agua y la corriente que hay; creo que por buena voluntad ellos tendrían que haber venido inmediatamente. Recién pasado el mediodía han venido y no podían trabajar por el auto que está mal estacionado".
Finalmente Montilla dijo angustiada: "uno trabaja duro para más o menos poder promediar muchos meses de pérdidas y así y todo pasan cosas y uno siente que el Estado no te acompaña a solucionarlas".
TAMBIÉN VÍCTIMAS DE UN ROBO
Dos personas aprovecharon la situación, entre los bomberos, personal de OSSE y el mismo personal para entrar al "Ropero", la parte del negocio donde venden ropa, y robar.
Una de las trabajadoras que vio lo que pasó dijo que "era un hombre canoso, grande, delgado, piel como trigueña, casi 60 años, que tenía un bolso; y una mujer de pelo corto, grande, almendrados, color negro el pelo, con un rodete; y dijeron que eran de San Rafael, Mendoza. Como estaban las cámaras de televisión por este problema de la inundación; aprovecharon ese momento cuando me di vuelta para robarme".
"Me llevaron dos prendas, me di cuenta en el acto. Cuando giraron las cámaras de televisión aprovecharon para salir; el hombre robó y la mujer me entretenía a mi; y que le sacara ropa, había dejado prendas arriba del mostrador. Salieron y cuando fui a ver las prendas me estaban faltando".
Para suerte de los malvivientes, no fueron filmados porque "justamente las cámaras de negocio están cortadas por este problema. Hice la denuncia pública para que la gente sepan que andan por la zona". Además dieron viso a la policía.