Hugo Buonamico vuelve a la carga: la mejor música del mundo, a un click
El disc-jockey sanjuanino es el ideólogo de una página que aúna un infinito catálogo de temas de todos los países del planeta. Además está poniendo en órbita unas radios virtuales llamadas a ser sensación. Un nuevo paseo (y algo más) por los proyectos de este espíritu inquieto, generoso y archimusical.
Melómano elevado a la enésima potencia. Esa es una acertadísima manera de presentar aHugo Buonamico, el DJ sanjuanino que está al frente de dos proyectos exquisitos que puede disfrutar gratuitamente el planeta entero: un portal que ejerce de anfitrión de millones de canciones de innumerables latitudes y una trilogía de radios digitales (de momento una sola está rodando) por la que se difunde música de altísimo vuelo.
Desde bien pequeño cayó en las redes de las melodías, los acordes y las composiciones que embellecen la vida, miman el alma, incentivan el buen ánimo y hasta tienen puentes curiosamente inexplicables. Unos cuantos años más tardes, con el entusiasmo y en ímpetu de siempre, se regala la concreción de un sueño: acercar a las personas los temas que su educadísimo oído entiende que no se pueden dejar de escuchar.
Las criaturas sonoras
Pero quien mejor que este atrapante personaje para dar más detalles de estas aventuras: “En estos momentos estoy trabajando en la Guimus.com, que es una guía global de música con lo más importante que hay en todo el mundo. Hay plataformas que tienen más de 15 millones de temas y se hace muy complicado encontrar alguno en particular, pero en la Guimus está todo catalogado para que sea más fácil. Cuenta con los mejores de cada país y es música de calidad”.
“Durante la cuarentena encontré a mi mecenas, que se llama Roberto Ferraris y es un cordobés que lleva viviendo 20 años en Reino Unido. Nos conectamos por Facebook y ahí le conté mi idea. Al toque se empezó a desarrollar toda la plataforma en Inglaterra y también en la India. Ahora está al alcance de todo el mundo y te podés registrar gratis. Va muy bien en la compu y en los dispositivos android y iphone”, narró Hugo señalando el cómo se gestó esta criatura sonora.
Pero, claro está, no todo termina ahí: “Hace unos 10 días, sin bombos ni platillos, arrancamos con Alejandro Silva –un pibe que volvió a San Juan después de vivir 10 años en Estados Unidos- con la primera de las tres radios que se vienen. Se llama XradioTV y tiene mucha calidad musical. Se hace acá en San Juan y sale por Houston. La idea es mezclar el infinito y hermoso catálogo que tiene la música con lo mejor de lo nuevo. Muchos Djs y artistas, que no tienen lugar en las radios comerciales, sí cuentan con su espacio en XradioTV”.
“Difundimos todo tipo de música. Indie Rock, Electro Blues, Electro Jazz, Lounge, Funk, Rock Alternativo, Reggae, Folktrónica y Electroandina son algunos de los géneros que se pueden encontrar. Estamos preparando dos radios más y también iremos pronto por Youtube con sets de ritmos muy nuevos, de géneros que tienen no más de 10 años y todavía no han tenido difusión en Argentina”, agregó generosamente Buonamico, encorsetando en un par de párrafos años de laburo, selección y siempre mucha pasión.
Sanjuaninos al mundo
Si bien Hugo es cordobés de nacimiento, más precisamente de La Falda, su corazón es sanjuaninazo. Y es por eso que, siempre que puede, mueve fichas para que la Provincia y sus artistas crezcan un poquito más. Y estos nuevos proyectos no fueron la excepción.
“En el futuro más cercanos vamos a intentar mezclar la guimus con la Xradiotv, y las otras dos que van a salir, y principalmente armar un catálogo que permita proyectar al mundo a los músicos sanjuaninos. Me parece que hace falta un plan de Gobierno que permita que los músicos de acá puedan tener horas de grabación, que tengan buenos coach, que puedan escuchar lo que suena en el mundo y también que cuenten con buenos escenarios”.
“Es mucho más fácil hoy difundir un reggeatón o trap que meterse en la inteligencia de los músicos y lidiar con ellos. Es mucho más fácil producir y degenerar la música que potenciar los talentos que haya. Cuesta más difundirlos y por ahí los músicos son un poco más jodidos, pero hay que hacerlo”, tiró haciendo honor a la franqueza que lo acompañó siempre.
“Es mucho más fácil hoy difundir un reggeatón o trap que meterse en la inteligencia de los músicos y lidiar con ellos”
Teniendo un rato frente a frente a Hugo no se puede uno permitir el lujo de dejarlo sin pedirle a este maestro de Djs su opinión sobre diferentes temas, siempre con la música como hilo conductor. Pandemia, tecnología y gustos fueron a grandes rasgos los frentes que Hugo abordó generosamente.
El vaso medio lleno de la pandemia
Las caras se fruncen, entristecen y hasta enfadan cuando la pandemia asoma en una conversación, pero en la charla con Hugo Buonamico se pudo se tomó dimensión que en la música la frase ‘no hay mal que por bien no venga’ tuvo una reversión.
“La pandemia pegó de distintas formas. Por supuesto fue muy negativo en muchos aspectos, entre otros porque se terminaron los shows. La gran mayoría de las bandas, incluidas las grandes, viven de los shows, pero también hay que decir que nunca hubo tanta música como hoy. Los músicos quedaron encerrados en su casa y cada uno hizo una banda propia, y los multi-instrumentistas se vieron muy beneficiados porque pudieron zafar de los sellos y los productores. Además, tuvieron todo el tiempo para ponerse con la compu y hacer lo que realmente tenían ganas. La única presión era estar encerrados, pero eso también se volvió positivo porque en el arte cuando uno va para abajo se crean cosas muy copadas. Hay miles de bandas nuevas y solista que aparecieron en los últimos años”.
“En la pandemia, para los músicos, la presión era estar encerrados, pero eso también se volvió positivo porque en el arte cuando uno va para abajo se crean cosas muy copadas”
“También permitió que uno hoy se pueda enterar de la música que hace un Djs en Papúa, Indonesia o en las Islas Mauricio, que realmente es maravillosa. Hay 8 mil millones de personas en el planeta que pueden escuchar la música que hacen los músicos de toda la Tierra. No es que la música sea mala, sino que lo que se difunde es horrible. Hay una enorme cantidad de talento independientemente de la religión, el color o la raza que tengas. Hoy no me alcanza el tiempo para escuchar todo lo que hay”, añadió dando pie a pensar que pactaría con quien hiciese falta para que sus días tuvieran 96 horas.
Hugo, en su mundo: Guimus.com y XradioTV
La música no se mancha
Parado un poco más allá del medio siglo de existencia, Hugo se mantiene fiel a sus principios y los expone de frente, con la misma seguridad y profesionalismo con el que ha musicalizado una incalculable cantidad de noches dentro y fuera de las fronteras sanjuaninas.
“Ha evolucionado mi pasión, mi entusiasmo, la perseverancia y el amor que siento por la música. En todos estos años no lo he logrado ni han logrado corromperme. No he puesto música degenerada, que es música sin género. Creo que la música forma a las personas y yo soy un constante agradecido de todo lo que me da y de mi formación. He podido combinar casi en un plano ideal la música y mi profesión de arquitecto. S igo teniendo la misma curiosidad y el mismo apetito por tener un conocimiento de lo que pasa en el mundo a nivel musical. Antes de irme del planeta me gustaría hacerlo satisfecho de aprender lo que más se pueda de todo lo que hay y también poder dejarlo para los demás. Por eso surge la Gimus y Xradiotv, sino no sirve”, puntualizó.
“Antes de irme del planeta me gustaría hacerlo satisfecho de aprender lo que más se pueda de todo lo que hay y también poder dejarlo para los demás”
La tecnología, una aliada sin corazón
Hugo ha vivido en primera persona el avance de la tecnología en el ámbito de la música y, por ende, es una voz más que autorizada para hablar de hasta dónde llega el arte del DJ y cuánto tienen que ver las máquinas que manejan.
“No se puede ir en contra de la tecnología. Todo lo contrario, te tenés que subir. Por ejemplo, uno qué prefiere: una Ferrari como la que usaba Fangio en el ’50 o una actual. Los autos ahora traen ABS, control de tracción, caja secuencial, etc. Todo eso te facilita el manejo. Con los controladores pasa lo mismo, facilitan mucho la tarea del DJ. Es toy seguro que montones de pibes que ponen con controladores, le das dos vinilos y dos bandejas y no te pegan un gancho. Pero hay una cosa que no puede hacer el controlador: elegir la música y ahí estamos jodidos. El gusto no se puede comprar ”, afirmó.
Yendo un poco más allá en la explicación dijo: “Lo más importante que hay como DJ es la elección de la música para cada momento y para cada lugar. Para eso tenés que saber bastante y en eso el controlador no tiene nada que ver. El controlador te da la técnica, pero no comprás calidad y buen gusto. Es como un equilibrista que no tiene red, un DJ con un controlador nunca va a pifiar un gancho, puede cambiar los ritmos y parecería que sabe, pero la calidad y el gusto no se puede comprar”.
Buonamico sigue compartiendo su arte en distintos eventos
Lo que suena (mal que le pese)
Para la mirada de Hugo Buonamico si hay un espacio en el que la cantidad no va para nada de la mano de la calidad es en la música y no se cansará de decirlo, repetirlo y gritarlo a los cuatro vientos si hace falta.
Y claro que cuenta con un firme argumento: “Ha bajado la calidad en la música y hay muchos cómplices. Influye mucho la gente también. Hay un fenómeno mundial donde la música de los sectores más humildes, personas que han tenido una infancia bastante austera, que no han podido ir a la escuela y son prácticamente analfabetos, han generado una música que ha llegado a las clases altas. Ha llegado a la gente que tiene autos de alta gama, que tiene estudios terciarios, universitarios, que tiene un buen pasar económico, y que disfruta la música que hace la gente de clase más baja. Eso yo no lo puedo entender. En Río de Janeiro, por ejemplo, el ‘funky’ o ‘el rap rapi’ de las favelas conquistó la clase alto de Sao Paulo y venció los límites de Brasil”, agregó con cierta impotencia.
Buonamico tiene miles y miles de horas de escuchar música y también de estudiar y conocer las historias que habitan en este inmenso mundo y por eso se puede permitir ir más allá con referencias más que elocuentes: “El ranking de Spotify y de otras plataformas son liderados por personas que no son ni cantantes, ni músicos. A veces no tienen ningún tipo de talento. Llamale Duki, Tini, Lali Espósito, María Becerra, Bizarrap. La música hoy pasa por otro lado. También hay engendros como Jimena Barón, que ganan bastante plata con la música que hacen y que inexplicablemente la escucha la mayoría de la gente. Todo esto esta conducido por productores, mercenarios que degeneran la música a niveles inimaginables. Hasta el Flaco Spinetta cayó en la trampa. En los años ’80 se fue a Estados Unidos de la mano de Guillermo Vilas, que lo convenció, a grabar el disco’ Only love can sustain’. El tipo no tocó ningún instrumento, no compuso ningún tema, no lo dejaron hacer nada. Cantó más de 15 veces cada tema porque no les gustaba como cantaba. El Flaco Spinetta volvió y dijo que era su peor disco. Para mí no es el peor que tiene, pero el tipo cayó en manos de productores y no pudo hacer mucho. Era un disco para entrar en el mercado estadounidense. Hoy los productores te garantizan que vas a entrar si hacés lo que ellos dicen y por eso tenés una Nathy Peluso, que empezó haciendo una mezcla de soul y hip-hop de mucha calidad y hoy está haciendo una porquería que ni siquiera se entiende lo que dice. Pero pasó de temas con 12 mil visitas a temas con 60 millones. Eso es lo que está manejando la música hoy”.
Y yendo un poco más allá y a modo de remate Buonamico espetó: “ Una cosa es la música que existe y otra es la música que se difunde. Yo sigo haciendo lo que tengo que hacer y no le puedo pedir a nadie que cambie esto. Ni a los Djs que están embalados con esa música horrible, ni a los productores, ni a los cantantes, ni a los sellos, ni a las radios, ni plataformas y menos a las personas. Que cada uno que escuche lo que quiere. Yo solo lo que puedo hacer desde mi lugar es no meterme en esa marea ultra baja y seguir tratando de difundir música hecha por excelentes instrumentistas, buenos cantantes, por personas que no ayudaron a que exista hoy este especie de apocalipsis musical ”.