El dueño de un almacén de barrio se cansó que la gente entre sin saludar o sin la más mínima cortesía y dejó un cartel en la puerta del negocio con un claro mensaje para quienes ingresen al comercio: "Entra el cliente: -"Dame pan". Decime ¡Buen día! Preguntá a cuánto está el kilo, pedime fiado, no sé, algo".
La mayoría de las personas en sus relaciones cotidianas saluda de forma amable, salvo los casos de mala educación, a las personas con las que se relaciona -vecinos, compañeros de trabajo, conocidos.
El saludo de cortesía se está perdiendo como podemos comprobar casi a diario y por desgracia, cada vez con mayor frecuencia. Todas las personas, en sus relaciones diarias, tanto en el ámbito social como en el laboral, necesitan de gestos, palabras y formas diversas para saludar, para expresar sus intenciones con respecto a los demás.