Borges detestaba al fútbol. Decía que el fútbol es popular porque la estupidez es popular. Que el fútbol en sí mismo no le interesa a nadie, que solo nos importaban los resultados. Que “es algo brutal que no requiere de coraje, porque nadie se juega la vida” decía en reiteradas entrevistas gráficas y televisivas cuando le preguntaban su opinión sobre el deporte nacional.
El ocaso del potrero ¿cuánto sale jugar al fútbol en San Juan?
Quizás el astro intelectual tenga algo de razón, pero el fútbol es inexplicable. En Argentina miles de chicos nacen soñando ser como Messi, como Román o tener la cintura de Orteguita. O como en su momento fueron Labruna, Maradona o Di steffano. Con entrar en un estadio y deslumbrar al público con una bolea que destroce las gargantas en un gooooool que recorra la hinchada.
A pesar de que el tiempo pasa, esos sueños siguen; y el jugador frustrado que existe en nuestro interior se olvida de los años, de la panza, de los esguinces y sale a disputarse cada pelota sin importar que se juegue en una plaza, en un descampado donde era mejor no caerse, o en una cancha sintética con arbitraje, luces y camisetas. Por la coca o por la cancha, o por el honor, el fútbol se vive con toda intensidad y los sanjuaninos no somos la excepción.
El tiempo paso. Soñábamos con vivir del fútbol pero la realidad es que hoy en día somos nosotros los que pagamos. Y en algunos casos bastante caro. En el pasado quedaron los potreros, esos nidos de amateurismo y recreación, esas canteras de ídolos. Esos recintos sagrados donde de la nada hacíamos una cancha de fútbol y corríamos sin parar. Un espacio abierto, un poco de ropa (o mochilas) para armar los arcos, y una pelota (o algo que rodara) eran suficiente para creernos profesionales durante todo un domingo.
Esta pasión es una de las razones de que el negocio de las canchas sintéticas crezca y tome fuerza cada vez más. Y la inseguridad y la falta de espacios físicos la de que no existan esos escenarios donde convivían los sueños. Entre otros motivos.
Las canchas sintéticas proliferaron y los potreros se van olvidando. El Fútbol 5 reemplazó al paddle (que tuvo su momento de esplendor en la década del '90) y hoy nuestra provincia está llena de complejos que casi todos los días desde las 19 horas en adelante están repletos. Los mismos ofrecen diferentes propuestas: fútbol 5, 6, 7, 9 y 11.
Pero…¿Cuánto sale jugar al fútbol en San Juan?
El precio de las canchas varía de acuerdo a los servicios que nos ofrezcan. Cada cancha maneja sus valores de acuerdo a la ubicación, la calidad de sus instalaciones y las comodidades que ofrece. Hoy, una cancha de 10 (5 por lado) no sale menos de $500, y en algunos casos llega a costar $1000. Eso implica un costo de entre $50 y $100 por persona. Pero eso no es todo. Queda sumar el tercer tiempo, donde se incluye la bebida y en algunos casos la comida. Si hablamos de un grupo de amigos de 10 que juegan, toman y comen, la noche no le sale menos de $350, y en algunos casos cuesta hasta $500. A ese valor se le puede agregar lo que gastamos en llegar en auto o en colectivo, y el trapito si eventualmente la cancha no tiene estacionamiento privado. Sumándole 33, 80 en transporte y la nafta dependiendo la distancia claro está.
Ahora si el partido es con luces el precio también cambia un poco. Como así también si se juega de lunes a jueves (donde hay mayor convocatoria) o si es sábado o domingo (donde los precios son más baratos).
Jugar de 6, 7 o 9 tiene más o menos el mismo costo por persona, teniendo en cuenta que los valores van desde los $980 a los $1200, pero en ese caso hay más jugadores y la división es menor. Mismo caso ocurre con el alquiler de canchas de 11, cuyos valores oscilan entre los $2500 y $3000 por turno.
Los turnos duran entre 60 y 75 minutos de acuerdo a cada complejo, y el valor de la cancha no incluye bebida, salvo excepciones. Las canchas suelen tener en su mayoría baños con vestuarios, buffet, estacionamiento privado y servicio de ambulancia. Y el sueño de ser futbolistas por una hora sale caro, teniendo en cuenta que los tiempos son difíciles y las realidades sociales padecen esta situación.
¿Qué está en juego realmente? Que dice la psicología
La psicóloga deportiva Valeria Treo (Matricula 829) habló con Tiempo de San Juan, de cómo ve el fútbol su especialidad y afirmó que “así como la gente se aferra a las religiones, pasa lo mismo con el fútbol, la gente tiene una necesidad de aferrarse a algo espiritual que trascienda lo individual, y así es como sucede con este deporte tan particular” sostiene y agrega que “la pasión es algo irracional, el fanático se guía más por lo del corazón, en el futbol la gente vuelca mucho sus frustraciones, sus vivencias diarias y la necesidad de experimentar el éxito con la victoria, por eso hay tantos insultos en los partidos” sostiene.
Por otra parte, los motivos que atrae a una la persona al futbol son varios, pero para la psicóloga deportiva “el principal es el grupo porque por lo general el futbol va acompañado de un asado, una reunión y la necesidad afectiva de sentirse queridos en un grupo”. Por último la especialista sostiene que en fútbol “no está en juego solo la pelota, sino la autoestima, la competencia entre uno mismo y el otro, y la motivación de cada uno” finaliza.