Aprovechando las bondades de la ampliación de la Avenida Ignacio de la Roza, los conductores no reparan en la velocidad ni en los peatones, que se ven obligados a esperar por largos períodos de tiempo para poder cruzar la calle sin ser atropellados. Vecinos de la llamada Esquina Colorada se quejan de la situación que pone en riesgo vidas, sobre todo por la cercanía de la escuela que está en la esquina de Centenario y Central, donde se hace casi imposible pasar de una acera a la otra, al no haber semáforos ni sendas peatonales en el lugar, mucho menos concesiones de los conductores para priorizar al peatón. Mirá el video:
miércoles 1 de abril 2026




