Pedido de ayuda

El drama de una familia sanjuanina que tuvo que vender todo para tratar a su hijo en Buenos Aires

Franco Fernández Romeu fue diagnosticado de histiocitosis de células de Largenhans, una enfermedad poco frecuente que lo aqueja desde hace tres años. Para realizar el tratamiento, su familia tuvo que vender todo y hoy, necesitan ayuda para volver a San Juan.
lunes, 2 de diciembre de 2019 · 16:23

Esta es la historia de una familia sanjuanina signada por la enfermedad y que hoy necesita la ayuda de todos. Hace tres años tuvieron que vender todo para mudarse a Buenos Aires para tratar a Franco, un niño que desde ese momento (cuando tenía 4 años) sufre una extraña dolencia. Hoy buscan regresar a San Juan, y para eso necesitan la ayuda de todos.

Daniel Fernández Romeu, de 32 años, contó que todo iba bien en su vida hasta que al mayor de sus hijos, Franco, le salió una manchita en la espalda que al principio parecía inofensiva. Intentaron curársela con cremas con corticoides pero no resultó efectivo. Según relató, un día iban caminando y les pidió agua a él y a su madre, cosa que le dieron pero al rato volvió a pedir. Luego le dieron un litro y se lo bebió como si nada, contaron, y que además quería más y más, hasta el punto que se desesperó y empezó a gritar pidiendo algo fresco.

Incluso, llegó a pedir que lo dejen entrar en una heladera. Según relataron, esa noche no pudo dormir, y la pediatra les dijo que podía ser diabetes insípida, una afección que hace que los riñones no eliminen líquidos. Ahí empezaron a hacerle estudios, pasaron por una endocrinóloga y una nefróloga. Los análisis le indicaron que tenía muchos glóbulos blancos, pero ninguna infección.

La mancha que Franco tenía en su espalda se había agrandado, además empezó a tener visión borrosa, no dormía, no caminaba y se sentía cansado todo el día. Una de las médicas, indicaron, les dijo que era una reacción de celos ante el embarazo de su madre, por lo que le tenían que negar el agua porque solamente era un capricho. De igual manera, Franco continuaba fuera de sí, según contaron los padres, chupaba la pantalla del televisor, de los celulares y hasta tomaba agua del inodoro. Entonces, Daniel, tomó la decisión de llevarlo a Mendoza, donde quedó internado durante tres semanas de urgencia en el hospital.

Allí le diagnosticaron diabetes insípida y una lesión en la neurohipófisis que lo que le generaba era que no pudiera regular la ingesta de líquidos. Empezó a mejorar luego de que lo trataran con una hormona, primero vía oral y luego inyectable, pero las manchas se diseminaron por todo su cuerpo. Le realizaron una punción, lo enviaron a su casa en San Juan por una semana, pero las crisis continuaron.

El siguiente destino fue el Hospital Italiano de Buenos Aires. A esa altura, Franquito ya tenía todo su cuerpo cubierto por las manchas y las biopsias hablaban de una dermatitis liquenoidea, que consideraron una afección menor. Un día, Franco empezó a tiritar y hasta dejó de respirar, pero por suerte pudieron estabilizarlo. Hicieron consultas internacionales con equipos médicos especializados, pero no encontraban causas certeras.

La situación había llegado a un punto donde Franco rechazaba la medicación, estaba cansado de los tratamientos y hasta había que sujetarlo para que no se escapara a tomar o pedir agua. Luego de todo el trajín, el diagnóstico fue una enfermedad poco frecuente: histiocitosis de células de Largenhans. Según indicaron, los síntomas coincidían, pero tenía otros, como las manchas en todo el cuerpo,  que no encajaban con lo diagnosticado.

Le indicaron realizarse quimioterapia, pero tanto los oncólogos como los nefrólogos, cardiólogos y neurólogos estaban atentos a sus reacciones. Además, el padre de Franco indicó que ha tenido brotes de violencia muy fuertes consecuencia de la misma enfermedad que le tiene afectado el sistema nervioso central: estuvo prácticamente 15 días sin dormir. Ahora quieren tratarlo con gamaglobulina para proteger su cerebro, pero la prepaga no lo admite porque alegan que la efectividad de esa droga no está probada científicamente, por lo que tuvieron que pedir una cautelar que si bien salió positiva, tardará tres semanas en proveerla.

Si Franco reacciona bien al tratamiento con gamaglobulina, podrían volver a San Juan y viajar a Buenos Aires cada 20 días a realizarse controles y tratamientos. Según los especialistas, el hecho de regresar a su casa podría ser beneficioso emocionalmente tanto para el paciente como para su entorno.

El drama ahora pasa con que los Fernández Romeu tuvieron que vender todo para ir a Buenos Aires: no tienen ni casa, ni muebles ni electrodomésticos, por lo que vivirán en el hogar de los abuelos de Franco, y empezar de cero. Franquito es fanático de Boca, suele ir a los entrenamientos a ver a sus ídolos, incluso estuvo cerca de Tévez. Le gusta armar edificios y casas con bloquecitos de plástico y jugar con sus muñecos de Dragon Ball. 

Para colaborar con Franquito y los Fernández Romeau, contactarse al 264 436 3053.

Con información de TN

Comentarios