Jovial, conversadora y llena de felicidad nos atendió en su casa Paula Teresa Díaz, quien cumplió el 13 de septiembre cien años de vida. Una empleada doméstica, trabajadora rural que crió a sus seis hijos sola. El esfuerzo de llegar a tener casa propia y los recuerdos de una vida llena de sacrificios y también momentos lindos.
Un festejo centenario lleno de vida
Ramona, Norma Del Carmen, Mira, Estela Marys, Alicia y Alfredo más chico de los hijos de Paula Teresa Díaz piensan y trabajan en los festejos que tendrá en Rawson por su cumpleaños. Ella “feliz estoy de vivir todo lo que pasé, tuve mucho sacrificio y trabajo parta criar a mis hijos. Viva en 25 de Mayo y trabajé en la finca de victoria” contó la abuela.
Sus hijas no paran de cuidarla y estar pendientes, Alicia que vive con ella estaba en los preparativos junto a un sobrino para los festejos en el camping de AATRAC, en Rawson. Ahí tendrá un gran almuerzo. Entre los invitados habrá amigos y familiares que alzarán un copa por Teresa. La abuela que se confesó hincha fanática de Marcelo Orrego, nos contó “ayer vino con un ramo de flores precioso, naturales que lindo me puso muy contenta. Cada vez que lo veo en la foto siento como si fuera mi hijo tan joven y donde llegó”.
Por su parte, el intendente de Santa Lucía, Marcelo Orrego afirmó: "fue un gran privilegio poder acompañar el festejo de Teresa. Toda una dama coqueta, y alegre. Ella compartió sus alegrías y sus historias en sus cien años de vida, llenas de luchas constantes y sueños cumplidos. Le exprese mi alegría y gran admiración".
Su vida no fue fácil pero igual ella no se arrepiente de nada. Cosechó uvas cuando había que ponerlas en canastos y el vino se ponía en bordalezas. También cortó aceitunas y “teníamos aceite de oliva en la casa siempre. Hasta cosechamos los membrillos en una bolsa para después hacer el dulce en panes” dijo la abuela que siempre está entusiasmada cuando alguien pasa a visitarla.
Pero su triunfo más importante, sin dudas, es lograr la casa del Barrio Kennedy donde pasa sus días. Ramona, la hija mayor, cuenta que “en 1973 nos dieron esta casa, en la Gobernación de Gomez Centurión, le pidieron certificados de trabajo y nos costó mucho conseguirlo porque ella siempre trabajo en negro, pero sus patrones de aquella época nos dieron una gran mano”.
En el almuerzo van a estar todos, es lo que nos contó Teresa que siempre está rodeada de sus hijas siempre al pendiente que no le falte nada. Inclusive “el que era intendente de 9 de Julio, Allende es pariente porque se casó con una sobrina y prometió que también va a estar” contó Teresa que quiere lucir como una modelo en el festejo de su centésimo cumpleaños.